El S&P 500 inició la semana rozando su récord histórico de cierre de 7,798.99 puntos, luego de terminar el viernes 14 de agosto en 7,785.76, una caída de apenas 0.17% que lo dejó 13 puntos por debajo del máximo de todos los tiempos.
La estrecha distancia del índice respecto a ese umbral se produce en medio de un cambio significativo en las expectativas de política monetaria: los datos de consumo más débiles de lo previsto reducen la presión sobre la Reserva Federal para subir tasas en septiembre, lo que alivia el costo del crédito para empresas y consumidores, y sostiene el apetito por activos de riesgo como las acciones.
Ventas minoristas y confianza del consumidor marcan el tono
Las ventas minoristas cayeron inesperadamente en julio, registrando su primer descenso mensual en nueve meses, según datos publicados la semana pasada. El golpe fue doble: el índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan para agosto se ubicó en 51, por debajo del consenso de analistas de 54.5, de acuerdo con Reuters.
Ambos indicadores en conjunto redujeron la probabilidad de un aumento de tasas de la Reserva Federal en septiembre a aproximadamente 30–33%, frente a cerca del 50% que asignaban los mercados a principios de la semana pasada. La reacción fue inmediata: el dólar estadounidense se debilitó y los mercados asiáticos operaron prácticamente sin cambios el lunes.
En ese contexto, el peso de la orientación de la política monetaria se traslada hacia los resultados corporativos. «Si no puedes recurrir a la Fed en busca de orientación, entonces tienes que recurrir cada vez más a los resultados corporativos para obtenerla», dijo a Reuters Shawn Snyder, estratega económico de Potomac Fund Management.
Entre los factores de arrastre del viernes, Applied Materials (NASDAQ: AMAT) presionó al índice tras desplomarse 5.1% en la sesión, afectando al sector de semiconductores dentro del S&P 500.
Agenda corporativa y minutas de la Fed concentran la atención
La semana concentra una batería de reportes del sector minorista estadounidense que los mercados seguirán de cerca como termómetro del gasto del consumidor. Walmart (NYSE: WMT) y Home Depot (NYSE: HD) publicarán sus cifras el miércoles 19 de agosto; los inversionistas prestarán especial atención a los comentarios sobre consumidores de menores ingresos y el impacto del alza en los precios de la gasolina.
El jueves 20 de agosto reportarán Target (NYSE: TGT), Lowe’s (NYSE: LOW) y TJX (NYSE: TJX), completando una prueba clave para las empresas de consumo discrecional. El sector es uno de apenas dos dentro del S&P 500 que permanecen en terreno negativo en lo que va de 2026.
También el miércoles, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) publicará las minutas de su reunión más reciente, que podrían ofrecer pistas sobre el debate interno en torno al nivel de tasas. Los riesgos geopolíticos —en particular las tensiones relacionadas con Irán y el Estrecho de Ormuz— se mantienen como un factor latente que podría presionar los precios del petróleo y complicar el cálculo inflacionario de la Fed.
El mercado llegará al simposio de Jackson Hole con la mirada puesta en si la debilidad del consumidor es suficiente para que la Fed abandone definitivamente la opción de subir tasas antes de que termine el año.









