Las acciones de Apple cayeron casi 10% al día siguiente de la llamada de resultados del tercer trimestre fiscal, celebrada el 31 de julio, luego de que el CEO Tim Cook advirtiera sobre una escasez de memoria que se agravará en los próximos trimestres y que presionará los márgenes de la compañía más valiosa del mundo por capitalización de mercado.
La advertencia eclipsó unos números trimestrales que, en cualquier otra circunstancia, habrían sido celebrados: la empresa reportó ingresos de US$109,400 millones en el trimestre de junio, un alza de 16% interanual, con ganancias diluidas por acción de US$2.02, un incremento de 29%. El margen bruto llegó a 50.1%, impulsado aproximadamente dos puntos porcentuales por reembolsos arancelarios. Para inversionistas que mantienen posiciones en Apple o en empresas tecnológicas con exposición a cadenas de suministro de semiconductores —incluyendo fondos que operan en mercados latinoamericanos—, el deterioro en las perspectivas de la empresa señala un riesgo que va más allá del relevo en la cima.
El problema de la memoria
Cook explicó que la escasez de DRAM —el tipo de memoria de acceso aleatorio que usan los dispositivos Apple— está siendo impulsada por la disparada demanda de servidores de inteligencia artificial, en un mercado con solo tres proveedores principales. «Más allá de septiembre, vemos que los precios de mercado de la memoria siguen aumentando, lo que podría generar un impacto creciente en nuestro negocio», dijo Cook durante la llamada, según una transcripción publicada por 9to5Mac.
El analista Ming-Chi Kuo informó el 10 de agosto que Apple ya está recortando los envíos de hardware previstos para 2026 como consecuencia directa de esa escasez. La combinación de precios al alza y menor volumen de envíos plantea una presión simultánea sobre ingresos y márgenes en los trimestres siguientes.
Wall Street eleva el escepticismo
El deterioro en las perspectivas desató una nueva oleada de revisiones negativas. Jefferies rebajó la calificación de las acciones de Apple a «bajo rendimiento» desde «mantener» el lunes, y recortó su precio objetivo a US$263.66, citando la cancelación del planeado iPhone del 20.º aniversario —que iba a contar con carcasa completamente de cristal— y el escaso avance de la compañía en iniciativas de inteligencia artificial. Seis firmas acumulan ahora el equivalente a una recomendación de venta sobre el título, según datos de Bloomberg.
El relevo en la cúpula
La llamada del 31 de julio también marcó el cierre formal de la era Cook. «Esta será mi última llamada de resultados, y John liderará estas llamadas a partir de ahora», les dijo Cook a los analistas. Ternus, actualmente Vicepresidente Senior de Ingeniería de Hardware, asumirá el cargo de CEO el 1 de septiembre; Cook anunció en abril que pasaría a ser presidente ejecutivo. «Es verdaderamente único en su clase, y no hay mejor persona para tomar las riendas de la empresa», añadió Cook. Sus reiterados respaldos públicos a Ternus parecen calculados para contener la incertidumbre de los mercados ante el primer cambio en la dirección ejecutiva de Apple en 15 años.
Cook insistió en que la transición transcurre sin fricciones. «La transición está siendo perfecta», dijo, «y estoy más que emocionado de que John asuma su nuevo rol y lleve a Apple a su próxima era.» Ternus participó en la llamada junto al director financiero Kevan Parekh.
La próxima llamada de resultados —ya con Ternus al frente— será el indicador más inmediato de cómo el nuevo CEO gestiona las expectativas del mercado ante la escasez de DRAM, la presión sobre márgenes y el escepticismo creciente de los analistas sobre el ritmo de avance de Apple en inteligencia artificial.







