El Banco Mundial instó el martes a los países en desarrollo a adoptar herramientas de inteligencia artificial para mejorar su gobernanza, advirtiendo que quienes no lo hagan corren el riesgo de quedarse atrás en un momento en que esas economías registran su peor desempeño de crecimiento promedio en tres décadas.
La advertencia golpea de lleno a naciones como República Dominicana, que aún construyen su infraestructura digital: la IA podría acelerar la entrega de servicios de salud, educación, justicia y agricultura a poblaciones desatendidas, pero también ensanchar la brecha con países más avanzados si el acceso no se democratiza.
El llamado del Banco Mundial
«La IA ha lanzado un salvavidas a las economías en desarrollo, y deberían aprovecharlo», dijo Indermit Gill, economista jefe del Grupo Banco Mundial, en el marco de la presentación del Informe Anual sobre Desarrollo Mundial. Gill aclaró que las naciones en desarrollo no necesitan grandes modelos ni grandes centros de datos para obtener beneficios; en cambio, abogó por la adaptación de herramientas de menor costo a condiciones locales.
El informe señala que la IA podría «aumentar significativamente» el desempeño de crecimiento de esas economías antes de finales de la presente década, al tiempo que ofrece «beneficios tangibles a la población». El reporte fue elaborado con apoyo de herramientas de OpenAI, DeepSeek, Google y Anthropic, según una declaración de transparencia incluida en el documento.
Gaurav Nayyar, director del informe, precisó que el objetivo es usar la IA para «ampliar servicios médicos, jurídicos, educativos y agrícolas que de otro modo serían costosos, a miles de millones de personas desatendidas, logrando en una década lo que de otro modo podría llevar un siglo». Sin embargo, Nayyar advirtió que «la ventana para hacer esto bien es estrecha».
Casos concretos y riesgos latentes
El informe documenta aplicaciones concretas de la IA en la gobernanza de países en desarrollo: el aumento del volumen de pruebas de detección de diabetes en Bangladés y la reducción de costos para agricultores en la India gracias a pronósticos meteorológicos avanzados. Ambos casos ilustran cómo herramientas de menor escala pueden generar impacto sin requerir la infraestructura masiva de potencias tecnológicas.
Los modelos avanzados de IA, desarrollados en gran medida en Estados Unidos y China, requieren enormes centros de datos y capacidades de computación que consumen grandes volúmenes de electricidad y agua, lo que también profundiza el cambio climático, según el Banco Mundial.
Las advertencias sobre desigualdad y empleo
La institución no oculta los riesgos. El informe advierte que «la IA podría ampliar las brechas entre países, aumentar la desigualdad dentro de ellos, concentrar el poder de mercado, debilitar la confianza en las instituciones públicas y crear nuevos riesgos para la seguridad, los derechos y la cohesión social». En paralelo, señala que las herramientas de IA podrían bloquear la movilidad económica al eliminar empleos de clase media en el largo plazo.
El llamado del Banco Mundial llega en un momento en que economías como la dominicana debaten cómo incorporar tecnología en sectores clave sin profundizar desigualdades existentes. La siguiente prueba para los gobiernos de la región será cómo definir marcos regulatorios y de inversión que permitan capturar los beneficios de la inteligencia artificial para países en desarrollo sin asumir sus riesgos de forma desproporcionada.







