El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, planteó este miércoles que las reformas fiscales en República Dominicana deben ejecutarse antes de que llegue una crisis, señalando que el propio dinamismo económico del país ha frenado la voluntad política para emprenderlas.
«El mismo alto crecimiento económico ha desincentivado que se hagan reformas, porque está todo bien, hay estabilidad macro, no hay inflación, la economía crece. Entonces debemos sobreponernos a eso», afirmó Díaz durante el panel «Perspectivas económicas de Latinoamérica y el Caribe», celebrado en el marco del primer Foro Meta RD 2036. La advertencia tiene implicaciones directas para el presupuesto público: sin mayor espacio fiscal, el Estado enfrenta límites para ampliar la inversión en infraestructura y servicios como salud, cuyo gasto actual el ministro calificó de «muy bajo».
Díaz identificó los subsidios generalizados como uno de los principales componentes que presionan el déficit fiscal dominicano. Aunque reconoció el rol del gobierno en suavizar la transición, abogó por avanzar hacia una economía de mercado con precios que fluctúen libremente. «La función del gobierno es, tal vez, suavizar esa volatilidad», dijo, en referencia a los ajustes graduales que las autoridades han impulsado en los últimos años para reducir esos subsidios.
En materia arancelaria, el ministro confirmó que el gobierno mantiene contacto permanente con el Departamento de Comercio de Estados Unidos para negociar una reducción del arancel del 12.5% que ese país aplica a las importaciones de origen dominicano, impuesto que encarece las exportaciones nacionales hacia el principal mercado de la isla. «Me siento optimista de que podemos llegar a un acuerdo», aseguró Díaz, sin precisar un calendario para esas conversaciones.
En el mismo foro, el exministro de Hacienda de Chile Andrés Velasco advirtió que la fragmentación política es uno de los obstáculos más serios para superar la llamada trampa del ingreso medio —el fenómeno por el que una economía pierde dinamismo una vez alcanza ingresos intermedios, al no generar las reformas estructurales necesarias para elevar la productividad. Velasco citó como ejemplos a Brasil, con 20 partidos efectivos y 44 organizaciones representadas en el Congreso; a Chile, que pasó de 5 a 22 partidos; y a Colombia, que fue de 2 fuerzas tradicionales a 17. «Yo me atrevería a decir que un país es ingobernable si hay 44 partidos políticos», afirmó.
Para las elecciones de 2024, la República Dominicana contaba con 34 partidos y 8 movimientos políticos, aunque la incidencia real se concentra en tres organizaciones. Velasco señaló que espera que esa no sea la situación del país, pero advirtió que los incentivos mal diseñados en los sistemas democráticos favorecen la proliferación de partidos, lo que dificulta conformar mayorías legislativas estables y, por tanto, aprobar reformas estructurales.
Por su parte, el economista Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado de Argentina, sostuvo que el equilibrio fiscal y la libertad económica son condiciones esenciales para garantizar el derecho a la propiedad, y que los altos niveles de burocracia y regulación pueden frenar el desarrollo. Instó a las sociedades a identificar las normas que, en la práctica, protegen intereses particulares más que bienes colectivos.
El Foro Meta RD 2036, organizado por el Ministerio de la Presidencia y el Consejo Nacional de Competitividad, reúne a representantes del sector público, privado, la academia y organismos multilaterales para recoger aportes orientados a la implementación de la estrategia de desarrollo de largo plazo del país. El avance —o estancamiento— de las negociaciones arancelarias con Washington, así como el calendario de cualquier iniciativa de reforma fiscal, serán los próximos indicadores a seguir para medir si las señales del foro se traducen en acción concreta.









