El Tribunal Constitucional (TC) de Perú anuló la condena a 15 años de prisión contra el expresidente Ollanta Humala por lavado de activos vinculado a aportes ilegales de la constructora brasileña Odebrecht y del gobierno de Venezuela, según el fallo conocido el jueves. La decisión abre la vía a su liberación, mientras su defensa presenta el pedido correspondiente.
La resolución del caso Odebrecht revive uno de los procesos judiciales más relevantes de la última década en América Latina, un escándalo de corrupción que salpicó a gobiernos de la región y que sigue marcando la relación entre la contratación pública y el financiamiento político. La anulación reabre el debate sobre las garantías procesales en las causas derivadas de esa trama.
«Se ha resuelto declarar la nulidad de todo el proceso penal seguido contra Ollanta Moisés Humala Tasso», indica el fallo del TC, fechado el 15 de julio. El tribunal resolvió un hábeas corpus —recurso que protege frente a una detención considerada ilegal— que los abogados de Humala, de 64 años, habían presentado en enero.
En la sentencia, el Tribunal declaró «fundada la demanda, al haberse acreditado la vulneración de los principios de legalidad y tipicidad conexos al derecho a la libertad personal».
La justicia peruana había condenado a Humala en abril de 2025 a 15 años de cárcel tras hallarlo culpable de lavado de activos en una trama de aportes ilegales del gobierno de Venezuela y de Odebrecht para sus campañas presidenciales de 2006 y 2011, respectivamente. El expresidente izquierdista se encuentra recluido en una cárcel especial para exmandatarios al este de Lima.
Su abogado, Wilfredo Pedraza, confirmó la decisión: «Con bastante satisfacción recibimos una sentencia que ha declarado fundado el habeas corpus y, consecuentemente, ha dispuesto la nulidad de todo el proceso». El defensor señaló que presentará la resolución del TC a la sala judicial que revisa la apelación del caso para gestionar la excarcelación. «En realidad, solo tiene que cumplir este mandato y disponer la libertad del señor Humala», dijo a la radio RPP.
La fiscalía había acusado a Humala y a su esposa, Nadine Heredia, de lavado de activos por supuestamente ocultar que recibieron US$3 millones de Odebrecht durante la campaña de 2011 que lo llevó a la presidencia, según declaró a fiscales peruanos el exdirectivo de la empresa brasileña Marcelo Odebrecht. En su fallida campaña de 2006, la pareja habría desviado además unos US$200,000 enviados por el entonces presidente de Venezuela, Hugo Chávez, a través de una empresa de ese país, de acuerdo con la acusación.
La constructora Odebrecht reconoció en 2016 haber repartido decenas de millones de dólares en sobornos y donaciones electorales ilegales en Perú desde inicios del siglo XXI. El próximo paso a vigilar es la respuesta de la sala judicial ante la resolución del TC, que definirá si se ordena la liberación de Humala.









