El Consejo Nacional para la Empresa Privada (Conep) pidió al Congreso Nacional legislar con «cabeza fría» y no en el calor del momento, especialmente cuando se trata de leyes de alta relevancia para la vida institucional y económica del país. La solicitud la formuló su vicepresidente ejecutivo, César Dargam, en entrevista con el periodista Héctor Herrera Cabral en el programa D’Agenda.
Dargam explicó que desde junio se ha registrado un activismo intenso en el Congreso, impulsado por el Poder Ejecutivo, que lleva al gremio empresarial a reflexiones profundas sobre la forma en que se aprueban las normas.
Citó tres procesos recientes que, a su juicio, tuvieron en común la premura. El primero es la modificación del Código Penal, que entrará en vigencia a inicios del próximo mes. El segundo es la reforma de urgencia a la ley de Gestión Integral de Residuos Sólidos, aprobada dos semanas antes. El tercero es el llamado «Plan Anticrisis», que describió como un pequeño plan de ajuste fiscal que algunos bolsillos deberán pagar con mucho dinero, mientras otros no.
Según Dargam, cada caso se justificó por el vencimiento de plazos fatales: la crisis que obligaba a actuar en materia fiscal, el agotamiento de los recursos para la gestión de residuos sólidos y la inminente entrada en vigencia del nuevo Código Penal, sobre cuyos articulados el Conep y otros sectores mantenían reparos.
El dirigente precisó que legislar con «cabeza fría» implica distinguir la forma del fondo. En cuanto a la forma, dijo que el gremio seguirá abogando por que el conocimiento de las leyes y las reformas se fundamente en evidencia y estudios técnicos que se socialicen y discutan para alcanzar acuerdos. Respecto al fondo, sostuvo que las propuestas aprobadas tienen amplio espacio de mejora y expresó su esperanza de que se pueda profundizar en ellas.
Altos costos de la formalización
Dargam también abordó el alto costo de formalizar una empresa en la República Dominicana, al que señaló como uno de los principales factores detrás de la elevada informalidad de la economía nacional. Explicó que la informalidad tiene varias causas: el desconocimiento de la normativa por lo complejo del sistema, el alto costo de ser formal, que lleva a asumir el riesgo de operar al margen, y el desacato de las reglas vigentes.
Advirtió que la informalidad no solo priva al Estado de ingresos tributarios, sino que también afecta a los trabajadores, cuyo marco de protección laboral y beneficios se ve reducido. Además, genera competencia desleal: quien opera en la informalidad tiene costos menores y no compite en igualdad con las empresas formales.
Dargam recordó la composición del tejido empresarial dominicano al indicar que el 85% de las empresas tiene menos de 15 trabajadores y el 95% cuenta con menos de 50, lo que confirma que las micro, pequeñas y medianas empresas constituyen la base del ecosistema productivo del país.









