El juicio a Nicolás Maduro en Estados Unidos podría comenzar hasta junio de 2027, según el calendario tentativo que la fiscalía estadounidense y la defensa del presidente depuesto de Venezuela prevén proponer ante la corte federal de Manhattan. El exmandatario y su esposa, la exprimera dama Cilia Flores, están acusados de narcotráfico.
De acuerdo con el documento que se presentaría en la audiencia de seguimiento del caso, prevista para el miércoles 22 de julio ante el juez Alvin Hellerstein, la preparación del juicio arrancaría el 2 de septiembre con la primera ronda de mociones.
El esquema contempla que las mociones se vayan respondiendo mientras el gobierno presenta la evidencia contra los acusados, con miras a que el juicio a Nicolás Maduro pueda iniciar en junio de 2027.
En total se esperan dos rondas de mociones previas al juicio, con sus respectivos plazos de respuesta, y para marzo de 2027 debería completarse la entrega de la evidencia marcada como clasificada. “Cada una de las partes se reserva el derecho para solicitar aplazamientos de los plazos establecidos arriba. Los abogados de ambos acusados han informado al gobierno que están de acuerdo con las solicitudes anteriores”, señala el documento.
Nicolás Maduro y Cilia Flores fueron capturados y trasladados desde Venezuela hacia Estados Unidos en una operación extraterritorial ejecutada por fuerzas especiales del Ejército estadounidense el 3 de enero, para responder por cargos relacionados con tráfico de cocaína, narcoterrorismo y uso de armas de fuego.
El 5 de enero, durante su primera comparecencia, los acusados se declararon no culpables. Maduro se definió como un preso político: “Fui secuestrado por una intervención militar de los Estados Unidos el pasado 3 de enero. Me considero prisionero de guerra”, afirmó, antes de quedar en prisión preventiva en el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn, en Nueva York.
El líder chavista enfrenta cuatro cargos, entre ellos conspiración para cometer terrorismo e importación de cocaína. Su esposa está acusada de delitos vinculados con la conspiración de tráfico de drogas y posesión de armas.
Tras la detención, la Casa Blanca afirmó que Estados Unidos está en “conflicto armado” con los cárteles de droga para frenar el flujo de narcóticos hacia su territorio, mientras funcionarios estadounidenses sostienen que Maduro apoya el comercio internacional de drogas.
La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, indicó que Maduro y Flores enfrentarían cargos tras una acusación formal presentada en Nueva York. En redes sociales, prometió que la pareja “pronto enfrentaría toda la ira de la justicia estadounidense en suelo estadounidense en los tribunales estadunidenses”.
El presidente Donald Trump firmó el 20 de enero una orden ejecutiva que abre la vía para designar a organizaciones criminales y cárteles de la droga como “organizaciones terroristas extranjeras”. Durante su primer mandato, el Departamento de Justicia acusó a Maduro de convertir a Venezuela en una empresa criminal al servicio de narcotraficantes y grupos terroristas, entre ellos la banda callejera venezolana Tren de Aragua.









