El brote de Cyclospora ha infectado a personas en 31 estados de Estados Unidos y registra un repunte de casos en las últimas dos semanas respecto al año pasado, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
Se trata de la Cyclospora, causante de la ciclosporiasis, una enfermedad gastrointestinal grave que se transmite a través de alimentos y agua contaminados. Las autoridades sanitarias aún no han identificado una fuente concreta del brote actual, de acuerdo con los CDC.
El Medio Oeste ha sido el epicentro. Míchigan registró el mayor número de infecciones, con 1,562 casos hasta el 10 de julio, según su departamento de salud. Estados como Nueva York, Illinois y Ohio también reportaron incrementos importantes. Los CDC contabilizaron más de 800 casos confirmados desde el 1 de mayo y analizaban más de 1,500 casos adicionales, cifras que la agencia considera estimaciones a la baja por el retraso frente a los datos estatales.
Los síntomas incluyen diarrea acuosa, pérdida de apetito y pérdida de peso, aunque algunas personas no presentan ninguno. Por lo general tardan cerca de una semana en manifestarse. La infección puede tratarse con antibióticos comunes como Bactrim o Septra, y no existe vacuna disponible, según los CDC. Hasta la fecha no se han registrado fallecimientos.
El parásito permanece entre una y dos semanas en productos frescos o en el agua antes de volverse nocivo al ser ingerido. En EE.UU. se han vinculado brotes con albahaca, cilantro, lechuga y frambuesas. Los CDC recomiendan lavar a fondo frutas y verduras y evitar alimentos o agua que puedan contener heces.
Los CDC y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) trabajan para determinar el origen del brote. El departamento de salud de Míchigan aconsejó dejar de consumir lechuga envasada como precaución. Algunos franquiciados de Taco Bell en el sureste del estado dejaron de servir lechuga durante el brote, según informó Bloomberg, aunque no se ha establecido ningún vínculo con la empresa, que declinó hacer comentarios. Los CDC dejaron de dar seguimiento a la ciclosporiasis a través de su sistema FoodNet en 2025, lo que ha limitado la capacidad de rastreo en tiempo real.









