DIARIO FINANCIERO.- La eventual eliminación de verifone en estaciones de combustibles del país abrió un nuevo frente de tensión entre el sector transporte, los distribuidores de gasolina y la banca. El sector transportista salió este martes a pedir diálogo urgente ante lo que describe como un retroceso operativo y de seguridad para miles de conductores que dependen del pago con tarjeta para llenar tanque.
El planteamiento fue formulado por Williams Pérez Figuereo, empresario del transporte, quien reaccionó a la advertencia lanzada por la Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas). El gremio de gasolineras amenaza con retirar los terminales verifone de sus estaciones por el peso de las comisiones bancarias, que según sus cálculos representan entre un 4% y un 7% por transacción, un margen que erosiona la rentabilidad de un negocio ya ajustado por los ciclos de precios internacionales.
Verifone En Estaciones De Combustibles: Un Retroceso De Seguridad
La lectura del transporte va más allá del debate financiero. Para Pérez Figuereo, la eliminación de verifone en estaciones de combustibles obligaría a los conductores a volver a operar con grandes sumas en efectivo, un escenario que el sector considera superado tras años de bancarización del gasto operativo.
«Durante años cientos de choferes fueron víctimas de asaltos cuando se dirigían a las estaciones de combustible, precisamente porque los desaprensivos sabían que transportaban dinero en efectivo. Hemos avanzado en materia de seguridad y no podemos permitir volver a una situación que ponga en riesgo la vida y la integridad de los trabajadores del volante»
El pronunciamiento fija la discusión en un terreno incómodo para el sector combustibles: cualquier decisión unilateral sobre los medios de pago en gasolineras no se lee solo como una medida comercial, sino como una externalidad de seguridad pública sobre uno de los eslabones más expuestos de la cadena logística.
El Costo Real De Las Comisiones
El rango del 4% al 7% por transacción denunciado por Anadegas es alto para un sector de márgenes regulados como el de combustibles, donde los precios de venta al público los fija cada semana el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes en función del cálculo de paridad de importación. En un negocio de márgenes fijos por galón, cada punto porcentual de comisión bancaria se traslada directamente a la utilidad final del detallista, no al precio de venta.
El sector transporte no cuestiona la aritmética. Lo que plantea es que la solución no puede ser eliminar el instrumento de pago electrónico, sino renegociar sus condiciones. La eliminación de verifone en estaciones de combustibles, sostienen, transfiere el costo del sistema financiero a la seguridad ciudadana y al bolsillo del transportista.
La Salida: Una Mesa Con Bancos, Gasolineras Y Transporte
Pérez Figuereo propuso mirar experiencias regionales antes de tomar decisiones. Citó a México como referencia, donde una tensión similar entre estaciones de servicio y bancos se resolvió con conversaciones estructuradas que permitieron reducir el costo asociado al uso de tarjetas.
«Los sectores de la economía formal deben trabajar unidos para encontrar una salida viable. Proponemos la creación de una mesa de trabajo donde participen transportistas, empresarios de combustibles, entidades bancarias y autoridades, con el objetivo de buscar una solución justa que permita mantener los pagos electrónicos y garantizar mayor seguridad para todos»
La propuesta llega en un momento en el que el país discute simultáneamente varios paquetes de reformas económicas y fiscales, y en el que cualquier fricción en la infraestructura de pagos se amplifica por el peso creciente de los medios electrónicos en el consumo dominicano. La pelota queda ahora en el terreno de la banca, Anadegas y las autoridades sectoriales, que deberán decidir si evitan que la eliminación de verifone en estaciones de combustibles se convierta en un problema mayor que el que buscan resolver.









