El precio del petróleo Brent amaneció este martes 19 de mayo de 2026 por encima de US$110 por barril, pese a una corrección desde los máximos del lunes. Para República Dominicana, importadora neta de combustibles, el movimiento vuelve a poner presión sobre precios internos, transporte, generación eléctrica y costos empresariales.
El mercado corrige, pero sigue caro
El Brent bajaba cerca de 1.5% este martes, a unos US$110.37 por barril, después de que Estados Unidos pausara un ataque previsto contra Irán para abrir espacio a negociaciones. El WTI también retrocedía, aunque se mantenía en niveles elevados.
La corrección no borra el salto reciente. Trading Economics ubicaba el Brent alrededor de US$110.62 por barril el 19 de mayo, con un avance mensual superior a 15%.
El lunes dejó una señal clara
El lunes 18 de mayo, las referencias de mercado apuntaron a un Brent en el entorno de US$110 a US$112 por barril, con ganancias intradía impulsadas por el riesgo geopolítico en Medio Oriente. El WTI también operó por encima de US$106, con máximos cercanos a US$108.7.
El factor central es el estrecho de Ormuz. Reuters reportó que el conflicto en Medio Oriente ha cerrado efectivamente esa ruta, por donde normalmente pasa cerca de una quinta parte del suministro global de petróleo y gas natural licuado, según la Agencia Internacional de Energía.
Por qué importa para República Dominicana
República Dominicana no produce petróleo en escala comercial. Eso significa que un Brent sobre US$110 encarece la factura petrolera, presiona el costo de importar derivados y complica la política semanal de precios de combustibles del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes.
El MICM ya informó ajustes para la semana del 16 al 22 de mayo: la gasolina premium y el gasoil óptimo subieron RD$8.00 por galón, mientras la gasolina regular y el gasoil regular aumentaron RD$4.00.
El impacto no se limita al conductor. El gasoil es un insumo clave para transporte de carga, distribución comercial, construcción y respaldo eléctrico privado. Cuando sube, el efecto tiende a filtrarse hacia alimentos, materiales y servicios.
Inflación y subsidios bajo presión
Un petróleo sostenido sobre US$110 obliga al Gobierno a elegir entre trasladar más costos al consumidor o absorber parte del choque mediante subsidios y congelamientos. Ambas opciones tienen costo: una pega al bolsillo; la otra al presupuesto público.
Para el BCRD, el riesgo está en la inflación importada. Si los combustibles se mantienen altos durante varias semanas, las expectativas de precios pueden deteriorarse y limitar el margen para una política monetaria más flexible.







