DIARIO FINANCIERO.- El índice de precios al consumidor de marzo registra su nivel más alto desde mayo de 2024, impulsado por el choque energético derivado del conflicto con Irán. Los mercados reaccionan con cautela mientras la tregua de dos semanas mantiene la incertidumbre sobre el rumbo del crudo.
Un Salto Que El Mercado Esperaba, Pero No Quería Ver
La Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) publicó este viernes el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de marzo de 2026, confirmando lo que los economistas venían advirtiendo desde semanas atrás: la inflación anual saltó al 3.3%, el nivel más alto desde mayo de 2024, luego de cerrar febrero en apenas 2.4%. La lectura mensual registró un alza de 0.9%, el mayor avance desde junio de 2022, según datos recogidos por Investopedia y confirmados por analistas de TD Securities.
El motor detrás del repunte es claro: los precios de la energía subieron aproximadamente 10.6% en marzo, de acuerdo con analistas de Bank of America, como consecuencia directa de la interrupción del tráfico petrolero a través del Estrecho de Ormuz tras el inicio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán a finales de febrero. El barril WTI llegó a cotizar por encima de los $116 durante la semana, aunque ha moderado su nivel tras el anuncio de la tregua temporal.
La Inflación Subyacente Se Mantiene Más Controlada
Lo que tranquiliza —relativamente— a los mercados es que el IPC subyacente, que excluye alimentos y energía, se situó en 2.7% anual y 0.3% mensual, apenas por encima de los niveles de febrero. Analistas de TD Securities señalaron que «la inflación subyacente se mantiene protegida del choque petrolero por ahora», aunque advierten que el pass-through de aranceles a bienes sigue activo, especialmente en recreación, muebles y tecnología, según reportó Morningstar.
En ese frente, Goldman Sachs proyecta un alza particularmente pronunciada en bienes de consumo duraderos, pasando de un avance mensual de 0.08% en febrero a 0.22% en marzo, empujado en parte por las tarifas comerciales vigentes.
La Fed En Un Dilema: Mirar O Actuar
La Reserva Federal enfrenta uno de sus momentos más delicados en años. Con una tasa de política monetaria entre 3.50% y 3.75% —fijada el 18 de marzo— y señales divididas en el mercado, el banco central ha optado por la pausa. El presidente Jerome Powell indicó semanas atrás que la Fed puede «mirar a través» del choque energético si las expectativas de inflación a largo plazo se mantienen ancladas, reportó CNN en Español.
El mercado parece compartir ese diagnóstico, al menos por ahora: la herramienta CME FedWatch muestra un 98.4% de probabilidad de que la Fed mantenga las tasas en su reunión del 29 de abril, según datos publicados por Morningstar. Analistas de BBH sostienen que «siempre que la inflación subyacente permanezca contenida, la Fed puede abstenerse de subir tasas ante el panorama mixto del mercado laboral».
El Riesgo: La Tregua No Es Una Solución
El alto al fuego de dos semanas entre EE.UU. e Irán, anunciado el martes 8 de abril, alivió temporalmente los mercados, pero no despeja el panorama energético. El Brent cayó cerca de 16% tras el anuncio, cotizando en torno a $94, pero sigue un 43% por encima de los niveles previos al conflicto, según reportó CBS News. Oxford Economics advierte que la inflación CPI podría superar el 4% en abril si el conflicto no se resuelve de forma permanente.
Los consumidores estadounidenses ya han pagado $8.4 mil millones adicionales en costos de combustible desde el inicio del conflicto, según estimaciones del Comité Económico Conjunto del Congreso citadas por CBS News. La gasolina llegó a $4.11 el galón a principios de abril, el nivel más alto desde 2022.
La OCDE, por su parte, proyecta que si la guerra se prolonga, la inflación en EE.UU. podría alcanzar el 4.2% en 2026, un escenario que presionaría al alza las tasas y comprimiría el crecimiento del PIB a 2%, reportó El Comercio Perú.
Mercados Mixtos: La Tregua No Convence Del Todo
Los futuros del S&P 500 subieron hasta 2.5% tras el anuncio del alto al fuego, y el Nasdaq 100 ganó 3.3%, según Bloomberg Línea. Sin embargo, los analistas advierten que los mercados siguen atrapados entre el optimismo por la tregua y la incertidumbre sobre su sostenibilidad. Mathieu Racheter de Julius Baer señaló que «a corto plazo se crean las condiciones para un rally de alivio», pero el índice S&P 500 acumula una caída de más del 5% en marzo.
Los metales preciosos —oro y plata— han liderado las subidas, lo que los analistas de XTB Broker interpretan como una señal de que el mercado está cotizando riesgo inflacionario prolongado más que tensión de oferta puntual.
















