Santo Domingo. El Ministerio de Interior y Policía activó un paquete de restricciones para la Semana Santa 2026 con un mensaje claro al mercado, a los gobiernos locales y a los negocios de entretenimiento: el Estado priorizará el control del orden público sobre la actividad festiva en los principales espacios de recreación del país.
La disposición, contenida en la Resolución MIP-RR-0001-2026, prohíbe las fiestas masivas, públicas y privadas, en playas, ríos, arroyos, balnearios y zonas aledañas desde el domingo 29 de marzo hasta el domingo 5 de abril de 2026. También veta la instalación de estructuras temporales vinculadas a actividades festivas en esos puntos de alta concentración de personas.
El segundo eje de la medida impacta de forma directa al comercio: durante las 24 horas del Viernes Santo, 3 de abril, queda prohibido el expendio de bebidas alcohólicas. Para bares, colmados, discotecas, puntos móviles y negocios vinculados al consumo en zonas turísticas, la resolución eleva el costo operativo del incumplimiento y anticipa una supervisión más agresiva.
En términos políticos, la señal es relevante. El Gobierno busca reducir riesgos, prevenir incidentes y reforzar la percepción de autoridad en una de las temporadas de mayor movilidad del año. En términos económicos, la decisión reordena temporalmente la dinámica de consumo en destinos de alta afluencia y obliga a operadores, comerciantes y promotores a ajustar su oferta bajo un marco más restrictivo.
La resolución instruye a la Policía Nacional y a la Dirección de Control de Expendio de Bebidas Alcohólicas (COBA)a garantizar su cumplimiento. El mensaje para el sector es directo: esta Semana Santa no será gestionada como una temporada de permisividad, sino como un operativo de prevención y control.















