DIARIO FINANCIERO.- Cuando el precio de la gasolina sube, el dominicano de a pie no necesita que le expliquen por qué está pagando más — necesita que alguien le diga cómo va a pagar menos. Esa es, en esencia, la queja que Leonel Fernández le lanzó al presidente Abinader este domingo.
Leonel Fernández descartó el discurso presidencial sobre la crisis petrolera como un ejercicio de explicaciones sin soluciones, y le reclamó al gobierno medidas tangibles para que la población no cargue el peso del mercado internacional.
El Choque de Narrativas
Mientras Abinader presentó en cadena nacional un mensaje de serenidad y “responsabilidad compartida”, Fernández respondió con dureza desde su cuenta en X. Para el líder de la Fuerza del Pueblo, el presidente confundió la explicación con la acción. “El país no necesita advertencias; necesita respuestas”, afirmó.
El Argumento Histórico
Fernández apeló a su propia gestión para marcar el contraste. Recordó que en 2008, el barril de crudo llegó a los 147 dólares y que, en aquel momento, se actuó con eficacia — sin trasladar la factura completa al ciudadano. El mensaje implícito: si se pudo entonces, no hay excusa ahora.
El Límite de la Paciencia Popular
El exmandatario fue directo en cuanto al aguante ciudadano. “La gente no resiste más presión sobre su bolsillo”, dijo, apuntando que usar un problema externo como justificación para cargarle costos al pueblo es, en su lectura, una salida inaceptable. El tono fue el de quien se prepara para hacer de esta crisis un eje de campaña.
Para el lector dominicano — y para cualquier empresario, consumidor o emprendedor del país — el debate político sobre quién tiene razón importa menos que una pregunta concreta: ¿habrá más aumentos de combustible? Si la presión de la oposición no produce medidas de amortiguamiento adicionales, la respuesta probablemente sea sí. Vale la pena seguir de cerca las decisiones del Ministerio de Industria y Comercio en las próximas semanas.
















