Un dominicano que envía remesas desde Nueva York acaba de ver cómo llenar el tanque de su carro le cuesta 50 centavos más por galón que hace dos semanas. Para él, es un gasto más. Para la economía dominicana, es una señal de alerta: cuando el combustible sube en Estados Unidos, todo lo que llega a nuestras costas también sube.
Los números del shock
Desde el inicio de la guerra, los precios del crudo WTI han subido más de 30%, mientras el Brent roza los $99-$100 por barril. La gasolina al consumidor estadounidense ha escalado más de 50 centavos por galón hasta un promedio nacional de $3.57. Heather Long, economista jefe de Navy Federal Credit Union, advirtió: “Antes de la guerra, la inflación empezaba a verse mejor. El 2.4% de febrero no se mantendrá con la gasolina por encima de $3.50”.
La cadena de transmisión hacia República Dominicana
República Dominicana no produce petróleo. Todo combustible que quema —para generar electricidad, mover camiones o cocinar con GLP— llega por barco, referenciado a precios internacionales. Cuando la gasolina sube en Houston, sube en Haina. El gobierno dominicano ya pasó de un subsidio de RD$188 millones la semana del 28 de febrero a RD$544.8 millones la semana del 7 de marzo: un incremento del 190% en una sola semana. Si el barril permanece en triple dígito, ese ritmo de subsidio es insostenible sin recurrir a mayor endeudamiento o recortes en inversión pública.
Efecto en remesas y consumo
Las remesas dominicanas provienen mayoritariamente de EE.UU. Si el gasto en gasolina y energía comprime el ingreso disponible de la diáspora dominicana, el flujo de remesas —que representó cerca del 8% del PIB en 2025— podría desacelerarse justo cuando más se necesita. Además, el encarecimiento del flete marítimo encarecerá las importaciones, desde alimentos hasta insumos industriales.
Cierre con implicación
El subsidio dominicano a los combustibles es un muro de contención, no una solución. Los importadores deben negociar contratos a plazo y diversificar proveedores. Las empresas con alta dependencia de transporte deben modelar escenarios con gasoil un 30-40% más caro. El reloj corre: cada semana de guerra es una semana más de presión fiscal.
















