Santo Domingo.– El espacio “La Semanal con la Prensa”, encabezado por el presidente Luis Abinader, no se celebra desde el 8 de diciembre de 2025, fecha que coincidió con el primer lunes de ese mes. A febrero de 2026, el formato acumula casi dos meses sin realizarse, luego de que el Gobierno comunicara en enero que el programa “no continuará realizándose por el momento”.
Pausa Oficial Y Contexto
Desde el Ejecutivo se ha hablado de una “pausa” para evolucionar el formato, incorporando nuevas tecnologías y ajustes comunicacionales. En otras ocasiones, las suspensiones fueron puntuales por viajes oficiales o feriados, pero no estructurales.
Sin embargo, la actual pausa también coincide temporalmente con el sometimiento judicial del exdirector del Seguro Nacional de Salud (Senasa) por un presunto fraude millonario, lo que ha generado interpretaciones políticas adicionales, aunque sin confirmación oficial de relación directa y es que el espacio estaba siendo utilizado por periodistas para tener una especie de confrontación o careo con el presidente, algo que dejaba al mandatario en una posición vulnerable para su imagen.
Lo Que Aportó El Modelo
En casi tres años se celebraron alrededor de 110 encuentros, abordando temas de economía, seguridad y políticas sociales, incluso en plena contienda electoral.
Entre las principales fortalezas del modelo se destacan:
Rendición de cuentas frecuente.
Acceso directo al jefe del Poder Ejecutivo.
Agenda pública estructurada.
Proyección simbólica de transparencia.
El formato colocó al presidente como interlocutor directo ante periodistas acreditados, algo que en otros sistemas suele recaer en voceros o ministros. Este modelo fue criticado por el ex Presidente Medina quien era reconocido por hablar poco en su gobierno, al decir que hablar tanto pone el riesgo de no tener respuestas.
Riesgos Y Cuestionamientos
No obstante, el modelo también enfrentó críticas:
Desequilibrio electoral potencial, al coincidir con aspiraciones políticas.
Control de agenda y turnos de preguntas, definidos por el Gobierno.
Personalización del poder, al concentrar la narrativa institucional en una figura.
Riesgo de convertir la rendición de cuentas en plataforma comunicacional estratégica.
El debate de fondo no es solo comunicacional, sino institucional: ¿cómo garantizar transparencia periódica sin generar asimetrías políticas?
Modelos Internacionales Comparados
En Estados Unidos, la Casa Blanca ofrece briefings frecuentes con voceros y conferencias presidenciales en momentos clave.
En Argentina, durante el mandato de Mauricio Macri (2015-2019), se institucionalizaron ruedas abiertas con reglas claras de acreditación.
En Costa Rica, el gobierno realiza conferencias periódicas presenciales y virtuales, con derecho a repregunta y cupos por categoría de medio.
En México, López Obrador implemento desde que era gobernador de la capital las conferencias mañaneras que duraban casi 2 horas y fue una estrategia que le ayudo al posicionamiento nacional y posteriormente en la presidencia implemento «La Mañanera» un formato que duro sus 6 años de gobierno y ahora lo continua la actual Presidenta, Claudia Sheinbaum.
Quizás el modelo mexicano ha sido el único ejemplo de éxito en este estilo de comunicación frecuente con la prensa y eso es porque va acompañado de toda una estrategia de comunicación en donde ha sido criticado que muchos periodistas son afines al gobierno o van con preguntas premeditadas donde los mandatarios ya saben la respuesta y dan la información que quieren que la narrativa oficialista impulse en el día.
Perspectiva
A casi dos meses de su última emisión, la pausa de “La Semanal con la Prensa” abre una discusión relevante sobre equilibrio democrático, comunicación estratégica y estándares de rendición de cuentas en República Dominicana. ¿Se estaba utilizando la estrategia correcta de comunicación? ¿Fue demasiado transparente el Presidente al permitir un formato libre de preguntas?
















