Diario Financiero.- Bitcoin cayó por debajo de los USD 70,000, activando una fase de capitulación minera que expone la fragilidad económica del sector tras el último ciclo de expansión.
La criptomoneda tocó brevemente los USD 69,821, su nivel más bajo desde la victoria electoral de Donald Trump en noviembre de 2024, borrando todas las ganancias acumuladas desde ese evento político.
Según datos de Checkonchain, citados por CoinDesk, el precio actual se sitúa casi 20% por debajo del costo promedio de producción estimado, cercano a los USD 87,000 por bitcoin.
Hashrate en caída y rentabilidad colapsada
El ajuste ya se refleja en la infraestructura de la red.
El hashrate total, que alcanzó un récord de 1.1 zetahashes por segundo en octubre, cayó hasta 863 EH/s, según el Hashrate Index de Luxor.
Esto implica una contracción de 11% en una semana y cerca de 20% en el último mes, producto del cierre de operaciones menos eficientes.
La presión financiera es evidente.
Los ingresos diarios de los mineros, que superaban los USD 40 millones en diciembre, descendieron a USD 28.73 millones al 24 de enero, de acuerdo con YCharts.
El hashprice, métrica clave de rentabilidad, cayó a mínimos históricos de USD 31–32 por petahash/día, según TheMinerMag y Luxor.
A estos niveles, una parte significativa de la industria opera con pérdidas, obligando a los mineros a vender reservas de bitcoin para cubrir energía, deuda y gastos operativos, intensificando la presión bajista del mercado.
¿Alivio técnico en el horizonte?
El próximo ajuste de dificultad, previsto para el 7–8 de febrero, podría ofrecer un respiro parcial.
Según CoinWarz, la dificultad caería 13.3%, desde 141.67 billones hasta cerca de 122 billones, el mayor recorte desde la prohibición minera en China en 2021.
El ajuste responde a tiempos promedio de bloque de 11.6 minutos, por encima del objetivo de 10 minutos, reflejo del apagado de equipos.
Sin embargo, el problema es más profundo.
CoinShares estima que el costo directo promedio para minar un bitcoin ronda los USD 74,600, mientras que el costo total, incluyendo depreciación, asciende a USD 137,800, dejando a la mayoría de las operaciones en terreno negativo.
Señales mixtas para el mercado
Para VanEck, los episodios de capitulación minera han funcionado históricamente como señales contrarias, asociadas a rendimientos futuros más favorables cuando el hashrate cae.
No obstante, el riesgo persiste.
Si el precio continúa debilitándose, incluso los mineros más eficientes podrían verse forzados a liquidar reservas, acelerando la presión de venta.
El entorno financiero tampoco ayuda.
Los productos de inversión en activos digitales registraron salidas por USD 1,700 millones a finales de enero, llevando los flujos de 2026 a terreno negativo, según CoinShares.
“La situación es desalentadora para los mineros en este momento”, reconoció Nick Hansen, CEO de Luxor.
















