Santo Domingo.– El presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, enfrenta una fuerte oleada de críticastras utilizar el hemiciclo para lanzar un mensaje político directo contra decisiones recientes del presidente de la República, Luis Abinader, pese a que ambos pertenecen al oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM).
Durante una intervención en sesión ordinaria de la Cámara de Diputados, Pacheco cuestionó los cambios y nombramientos realizados por el Poder Ejecutivo, denunciando una supuesta “persecución” y cancelación de dirigentes de base del PRM para favorecer a funcionarios a los que calificó como “arribistas” y “oportunistas”.
En uno de los pasajes más duros de su discurso, el legislador se dirigió públicamente al mandatario:
“Usted es mi líder, pero no lo comprendo, y no lo voy a comprender”,
advirtiendo que no se quedará callado, aun cuando esa postura pueda costarle la presidencia de la Cámara.
Las declaraciones generaron reacciones inmediatas en el ámbito político y en redes sociales, donde numerosos sectores cuestionaron que, en su condición de presidente del órgano legislativo, Pacheco utilizara un escenario institucional para ventilar un conflicto interno del PRM y presionar sobre decisiones del tren gubernamental.
Críticos sostienen que la intervención desdibuja el rol congresual, afecta la imagen de cohesión del oficialismo y proyecta una fractura pública entre una de las principales figuras del Congreso y el jefe del Estado, en un momento clave para la estabilidad política del Gobierno.
No obstante, otros sectores han salido en defensa del legislador. Sus partidarios argumentan que Pacheco expresó el malestar de la base perremeísta, que se siente desplazada por técnicos y funcionarios sin trayectoria partidaria, y consideran que su intervención constituye una forma de representación política legítima.
Desde esta óptica, señalan que, aunque incómodo para el Gobierno, el pronunciamiento entra dentro de la libertad de expresión de un legislador, especialmente cuando las decisiones del Ejecutivo impactan directamente en la militancia que sostiene al partido en el poder.
El episodio deja en evidencia tensiones internas en el PRM, marcadas por el choque entre la estrategia de reconfiguración del Gobierno y las expectativas de una base que reclama mayor participación y protección en los cargos públicos.
Asimismo, abre interrogantes sobre la continuidad de Pacheco en la presidencia de la Cámara de Diputados y sobre hasta dónde el oficialismo tolerará críticas tan frontales al presidente desde uno de los principales órganos institucionales del Estado.
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