Los resultados más recientes de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT) confirman que el mercado laboral dominicano mantiene una resiliencia significativa.
Este comportamiento se observa pese a un entorno internacional adverso y a una moderación del crecimiento económico interno.
Entre julio y septiembre de 2025, la economía dominicana generó 119,965 ocupados netos, lo que representa un aumento interanual de 2.4 %.
El total de personas ocupadas alcanzó 5,149,829 trabajadores, el nivel más alto registrado por la encuesta.
Este desempeño ocurre en un contexto complejo.
La desaceleración global ha afectado la inversión privada.
A esto se suma una ejecución de la inversión pública por debajo de su promedio histórico, reduciendo el impulso al crecimiento económico.
Ocupación y participación en máximos históricos
La tasa de ocupación se ubicó en 63.1 %, superando en 1.0 punto porcentual el nivel observado en el tercer trimestre de 2024.
Este dato refleja una demanda laboral todavía sólida, incluso con menor dinamismo productivo.

Otro indicador relevante es la tasa global de participación (TGP).
En el tercer trimestre de 2025 alcanzó 66.6 %, 1.1 puntos porcentuales más que un año antes.
Más personas en edad de trabajar están insertas o buscando empleo activamente.
En paralelo, la población inactiva se redujo.
Se registraron 2,724,763 personas inactivas, 67,748 menos que en igual período de 2024.
La tasa de inactividad descendió de 34.5 % a 33.4 %.
El peso creciente del empleo formal
Del incremento interanual de 119,965 ocupados, el 73.8 % corresponde a empleo formal, equivalente a 88,583 trabajadores. El empleo informal explicó el 26.2 % restante, con 31,382 personas.

Como resultado, la tasa de informalidad se redujo a 54.6 % en el tercer trimestre de 2025.
Esto representa una disminución interanual de 0.7 puntos porcentuales frente al 55.3 % registrado en 2024.
Aunque la informalidad sigue siendo elevada, la tendencia apunta a una mejora sostenida en la estructura del mercado laboral.
Un cambio demográfico en la creación de empleo
La composición de los nuevos empleos revela transformaciones relevantes.
El 82.2 % de los nuevos ocupados fueron mujeres, equivalente a 98,626 puestos de trabajo.
La mayor concentración se observa en el grupo de 25 a 39 años.
Los hombres aportaron el 17.8 % restante, con 21,339 nuevos empleos.
Este patrón refuerza la mayor inserción femenina en el mercado laboral.
Dentro de los nuevos ocupados, 68,327 poseen estudios universitarios. Otros 52,358 cuentan con educación secundaria.
La creación de empleo se concentró en trabajadores con mayor capital humano.
Desempleo estable y menor subutilización
La tasa de desocupación abierta (SU1) se mantuvo en 5.3 %, sin cambios frente a 2024.
Este nivel se sitúa cerca de los mínimos históricos de la serie ENCFT.
Más relevante aún es la reducción de la subutilización laboral.
La tasa SU3 disminuyó de 9.9 % a 9.3 %, una caída de 0.6 puntos porcentuales.
Esto indica un mejor aprovechamiento de la fuerza de trabajo disponible.
Lectura desde la política económica
Desde una perspectiva macroeconómica, los datos plantean un contraste claro.
La política monetaria restrictiva, orientada a controlar la inflación, ha enfriado la actividad económica.
La política fiscal, con menor inversión pública, ha limitado el estímulo al crecimiento.
Aun así, el mercado laboral ha actuado como amortiguador.
El empleo formal crece.
La informalidad se reduce lentamente.
La participación laboral aumenta.
El desafío será sostener esta resiliencia.
Para ello, será clave reactivar la inversión y fortalecer políticas de productividad y formalización.
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