Santo Domingo, D.N. — Miles de ciudadanos se concentraron desde tempranas horas en la intersección de Albert Thomas con Nicolás de Ovando para participar en la Marcha del Pueblo, una movilización convocada por la Fuerza del Pueblo en protesta contra la carestía de la vida, el deterioro de los servicios públicos y la inseguridad. La jornada se convirtió rápidamente en una de las mayores demostraciones de descontento social en el país, reforzando el creciente reclamo nacional frente a la marcha contra la carestía en República Dominicana.
El evento marca la continuidad de las grandes manifestaciones encabezadas por la organización en los últimos años. En enero de 2023, miles de jóvenes marcharon desde el Parque Colón hasta el Altar de la Patria en demanda de oportunidades y empleos dignos. En marzo, mujeres de todo el país recorrieron el Parque Enriquillo hasta el Parque Independencia para denunciar feminicidios, violencia económica y exclusión social. A mediados de 2023, la multitudinaria Marcha de los Trabajadores denunció salarios insuficientes, inflación, aumento de medicamentos y la falta de seguridad social. Todas estas movilizaciones comparten un mismo elemento: la voz de un pueblo cansado de un modelo económico que no aguanta más.
Hoy, ese mismo sentimiento volvió a desbordarse. La multitud ocupó por completo la avenida Nicolás de Ovando, extendiéndose por cuadras y sumando a familias, trabajadores, madres solteras, jóvenes, comerciantes y comunitarios. Desde balcones y negocios, decenas de personas se unieron con aplausos y consignas como “¡No aguantamos más!” o “¡Leonel, estamos contigo!”.
La marcha, encabezada por Leonel Fernández, fue presentada por los organizadores como “una marcha del pueblo dominicano que exige respuestas y se levanta en dignidad”. Los reclamos centrales incluyen el encarecimiento de los alimentos, la ausencia de indexación salarial, la escasez de agua, la precariedad de los servicios públicos, el alto costo de los medicamentos y la creciente inseguridad.

Antes del recorrido, la secretaria de la Mujer de la Fuerza del Pueblo, Angie Brooks, leyó una proclama que marcó el tono humano de la jornada. Con énfasis, recordó que el luto de las mujeres dominicanas “no es un símbolo, es historia y presente”, y denunció fallas institucionales que derivan en tragedias evitables: feminicidios, muertes maternas, abandono estatal y cargas económicas que recaen sin apoyo sobre los hogares. Brooks afirmó que, aunque marchan con luto, hoy ese luto “se convierte en fuerza, unión y determinación”.
El trayecto comenzó en Nicolás de Ovando con Albert Thomas, avanzando por Mutualísimo (calle 10), Doña Chucha, la avenida Duarte y llegando a la avenida México, donde culminará con un discurso de Fernández. La ruta abarca los sectores La Zurza, Simón Bolívar, Ensanche Capotillo, Villas Agrícolas, Villa Juana, Villa Consuelo, Mejoramiento Social, hasta llegar a San Carlos y Villa Francisca.

Para garantizar la seguridad y organización del recorrido, se dispusieron más de 750 colaboradores, distribuidos en 62 esquinas con personal de control, así como 65 miembros adicionales en puntos estratégicos. La logística incluye la entrega de más de 30,000 botellas de agua, tres ambulancias en puntos clave y baños en las áreas de salida y llegada. Además, se estableció la medida de no usar música en zonas hospitalarias.
A la 1:45 p.m., la concentración seguía creciendo y el ambiente reflejaba un claro mensaje: la inconformidad social se ha convertido en una movilización imparable, consolidando esta jornada como una de las marchas más numerosas de los últimos tiempos.
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