Santo Domingo. – Una investigación de Reporte Especial con Julissa Céspedes expuso un esquema de corrupción interna en el Seguro Nacional de Salud (Senasa), que compromete a funcionarios, exempleados, médicos y familiares en prácticas fraudulentas que habrían desviado decenas de millones de pesos del sistema de salud estatal.
Senasa es la mayor administradora de riesgos de salud del país, con más de 7.5 millones de afiliados y una participación de mercado de 71.2%. Las acciones de esta red no solo drenaron recursos, sino que colocaron en riesgo directo la cobertura de millones de dominicanos.
Funcionarios implicados y vínculos empresariales
Testimonios recogidos en el reportaje señalan a funcionarios clave del entorno del director Santiago Hazim, como su jefe de gabinete Gustavo Guilamo, el consultor jurídico Germán Robles, y directivos de planificación, Rafael Dujarric y finanzas, Gustavo Mesina. Según las declaraciones, Robles era identificado como la cabeza del esquema: “El consultor jurídico era la cabeza y se hacía lo que él dijera”, relató un testigo protegido.
La investigación también rastreó pagos a la empresa LUFARCA, suplidora de Senasa y propiedad de Ada Ledesma, socia de Robles en la clínica estética Skinmed Esthetic Clinic. Los registros muestran pagos por millones de pesos procesados en cuestión de horas, como facturas de RD$2.9 millones y RD$3.3 millones liquidadas el mismo día de su emisión.
Call center paralelo y autorizaciones falsas
El esquema no se limitó a sobornos internos. Un exempleado de Senasa, Ángel Luis Guzmán, habría creado un “call center paralelo” desde el cual se gestionaban autorizaciones médicas fraudulentas. Entre 2021 y 2024, esta red —que llegó a incluir a más de 40 personas entre médicos, prestadores, empleados y familiares— procesó más de 4,000 autorizaciones falsas, generando un desfalco superior a RD$41 millones.
Los beneficiarios incluían médicos y prestadores que recibieron transferencias por RD$6.7 millones, además de pagos a empresas como Fraxion S.R.L.. En total, las operaciones rastreadas suman más de RD$12 millones en transferencias directas, sin contar los costos de los procedimientos inexistentes.
Identidades utilizadas y pacientes afectados
Lo más grave es que pacientes fueron víctimas indirectas, ya que sus nombres e identidades se usaron para autorizar cirugías y procedimientos inexistentes. Casos documentados incluyen drenajes y cauterizaciones que los supuestos pacientes aseguran nunca haberse realizado.
Falta de controles y opacidad institucional
El reportaje resalta que el esquema operó durante al menos cuatro años sin ser detectado, evidenciando fallas graves en los mecanismos de control y fiscalización de Senasa. Incluso, se señala que el portal de transparencia de la entidad no ofrece información pública clave y que las solicitudes de acceso a datos han sido rechazadas bajo el alegato de tratarse de “informaciones clasificadas”.
El caso plantea un cuestionamiento mayor sobre la gobernanza y la supervisión del sistema de salud estatal, así como el impacto en la confianza ciudadana hacia una institución que gestiona recursos vitales para millones de afiliados.
Perspectiva
En este fin de semana se publicaron dos reportajes en torno a este escándalo y operativo en SENASA, el primero por Nuria Piera el Sábado y el segundo por Julissa Céspedes el domingo, ambos programas apuntan a esquemas fraudulentos que afectan el negocio en marcha de la principal prestadora de servicios de salud y de la que dependen miles de empleados públicos, los supuestos entramados habrían costado entre RD$5,000 y RD$21,000 Millones al SENASA, un monto similar al que se le acusaba a Maxy Montilla y el cuál llego a un acuerdo con el MP de devolver el dinero. De encontrarse culpables¿Correrán con la misma suerte que Montilla?
¿Qué te pareció la noticia? Déjanos tu comentario más abajo
















