Moscú / Washington. – El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov, presentó el domingo las condiciones de Moscú para poner fin a la guerra en Ucrania: que el país adopte un estatus de neutralidad permanente, sin pertenencia a alianzas militares ni armas nucleares, bajo un sistema de garantías internacionales de seguridad.
En declaraciones al programa Meet the Press de NBC News, Lavrov afirmó que Ucrania “debe ser neutral, lo que implica no alinearse con ningún bloque militar y no poseer armas nucleares”. Agregó que las garantías deberían ser proporcionadas por los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU —Estados Unidos, Reino Unido, Francia, China y Rusia— y, potencialmente, por Alemania y Turquía.
Ecos de las negociaciones de Estambul 2022
La propuesta recuerda a las conversaciones fallidas de Estambul en marzo de 2022, cuando Rusia y Ucrania estuvieron cerca de un acuerdo antes de que las negociaciones colapsaran tras la masacre de Bucha.
Lavrov subrayó que el presidente Vladimir Putin ya había planteado ideas similares en discusiones recientes con el presidente estadounidense Donald Trump, quien la semana pasada sostuvo reuniones tanto con Putin en Alaska como con el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky en la Casa Blanca.
Los términos expuestos por Moscú reflejan una posición de larga data:
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La membresía de Ucrania en la OTAN es “inaceptable”.
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Debe garantizarse la protección de la población rusoparlante en Ucrania.
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Kiev debe reconocer que existe una “discusión territorial” pendiente sobre regiones como Donbás.
Sin reuniones programadas
En contraste con las declaraciones de Trump, quien sugirió que Putin y Zelensky podrían reunirse pronto, Lavrov negó cualquier preparación de una cumbre. “No hay ninguna reunión planeada”, afirmó, señalando que Putin solo aceptaría participar cuando la agenda estuviera lista para una cumbre sustantiva.
La exigencia territorial
Según reportes de Reuters, Putin reclama actualmente que Ucrania:
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Entregue el control total de la región de Donbás.
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Renuncie a unirse a la OTAN.
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Acepte límites en la presencia militar occidental en su territorio.
Conclusión
Las declaraciones de Lavrov confirman que la neutralidad de Ucrania sigue siendo una línea roja para Moscú y un requisito indispensable para cualquier acuerdo de paz. La falta de consenso en torno a las garantías de seguridad y la soberanía territorial mantiene bloqueado el proceso diplomático, a pesar de los esfuerzos de mediación internacional.
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