DIARIO FINANCIERO.- Cualquier puertoplateño recuerda la última vez que alguien le preguntó cuándo volvería a funcionar el teleférico. La respuesta, durante años, fue siempre la misma: nadie sabe. Ese símbolo de la ciudad —inaugurado en 1975 y cerrado por razones de seguridad— acumula historia, nostalgia y, ahora, una cifra concreta que cambia la conversación.
El gobierno dominicano destinará más de US$20 millones para rehabilitar integralmente el Teleférico de Puerto Plata, con tecnología de punta, estándares europeos de seguridad y un plazo de 18 meses para su reapertura.
Qué cambia exactamente en el teleférico?
La rehabilitación no es un simple mantenimiento: es una transformación completa. Las cabinas pasarán de capacidad para 18 a 50 pasajeros, el tiempo de recorrido se reducirá de 8 a 5 minutos, y el sistema operará a una velocidad de 10 metros por segundo. Todo el equipamiento electromecánico será nuevo y las estaciones serán remodeladas con criterios de accesibilidad universal, preservando la identidad histórica del conjunto. El proyecto también incluye la construcción de una línea de abastecimiento eléctrico dedicada. La obra será ejecutada por la Unidad Ejecutora para la Readecuación de Barrios y Entornos (URBE) y deberá cumplir normas europeas UNE-EN 12929, UNE-EN 1709 y UNE-EN 12927-7, que regulan seguridad, mantenimiento e inspección de cables.
¿De dónde viene el dinero y quién responde?
Los fondos provienen del Ministerio de Turismo (Mitur) y del IDAC (Instituto Dominicano de Aviación Civil). El anuncio fue hecho por el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, y el ministro de Turismo, David Collado. Un dato político relevante: el presidente Luis Abinader derogará el decreto 162-25, que creaba un fideicomiso público para gestionar la obra, luego de que residentes de Puerto Plata marcharon en rechazo a ese modelo. El gobierno justificó el cambio indicando que ya se identificaron los recursos necesarios para financiar el proyecto directamente.
¿Qué pasa con los comerciantes y la comunidad?
El proyecto contempla la intervención de la plaza de vendedores adyacente al teleférico, con la garantía explícita de que ningún comerciante será desplazado. Además, se busca fortalecer la conexión con la Loma Isabel de Torres, el punto más alto del recorrido y uno de los atractivos turísticos más visitados del norte del país. Collado subrayó que el cierre del teleférico respondió a razones de seguridad y que la decisión de rehabilitarlo se toma «con responsabilidad, priorizando la seguridad de los usuarios»
El Teleférico de Puerto Plata no es solo un atractivo turístico: es un activo económico para toda la provincia. Su rehabilitación, si cumple los plazos y estándares prometidos, tiene el potencial de dinamizar el turismo en la región norte, que ya concentra una parte significativa de la oferta hotelera del país. Para inversores y operadores del sector, la señal es clara: el Estado apuesta por infraestructura turística de gran visibilidad. Para el ciudadano, la pregunta válida es si los 18 meses de plazo se cumplirán y si la capacidad ampliada —de 18 a 50 pasajeros por cabina— realmente se traducirá en mayor accesibilidad y menor costo operativo a largo plazo. Vale la pena dar seguimiento a la adjudicación formal del contrato y a la derogación del decreto 162-25.
















