DIARIO FINANCIERO.- Si estás pensando en cambiar tu celular este año, prepárate para un golpe en la billetera. El Galaxy S26 de Samsung rompió récords de pre-órdenes —un 70% más que su predecesor solo en Estados Unidos— pero cuesta US$100 más que el modelo anterior. Y eso no es capricho: es el resultado de una crisis global de chips de memoria que tiene a la empresa surcoreana en modo de emergencia.
La paradoja: más ventas, menos ganancias
Las cifras parecen contradictorias. Las pre-órdenes del Galaxy S26, lanzado el 25 de febrero en San Francisco, crecieron a doble dígito a nivel global y un 70% en Estados Unidos respecto al S25, según reportes de operadores. Pero Samsung subió el precio base del S26 y S26 Plus en US$100, y el modelo Ultra de 512GB superó por primera vez los 2 millones de won (aproximadamente US$1,400). ¿La razón? Los contratos de DRAM convencional subieron entre 90% y 95% solo en el trimestre enero-marzo. Los márgenes de la división móvil (MX) pasaron de ~11% a inicios de 2025 a un proyectado 2-3% para el primer trimestre de 2026. Algunos analistas advierten que podrían caer al 1% o menos.
La IA se come los chips que necesita tu teléfono
La raíz del problema es la inteligencia artificial. Los centros de datos que alimentan a ChatGPT, Gemini y otros modelos de IA compiten con los fabricantes de smartphones por la misma memoria DRAM. Avril Wu, analista de TrendForce con casi 20 años en el sector, lo describió sin rodeos: “Este es realmente el momento más loco de la historia”. La escasez, según proyecciones de la industria, persistirá hasta finales de 2027 o inicios de 2028. IDC proyecta una caída de 12.9% en envíos globales de smartphones en 2026 —el nivel más bajo en más de una década—, mientras Citi redujo su pronóstico a 1,040 millones de unidades. La ironía: la división de semiconductores de Samsung vive un “súper boom” gracias a los mismos precios que asfixian a su negocio móvil.

Austeridad en la cúpula, incertidumbre en la base
Samsung no se quedó en el diagnóstico. FNNews reportó el 15 de marzo que la empresa extendió la gestión de emergencia a toda la división Device eXperience (DX), que incluye móviles, televisores y electrodomésticos. Las medidas: ejecutivos de nivel VP e inferior volarán en clase económica en viajes menores a 10 horas (antes viajaban en business), se recortaron presupuestos de reuniones y subsidios de comidas, y la división de TV lleva en reestructuración desde mayo pasado. Se aceptan retiros voluntarios y el sindicato laboral ya envió una carta solicitando consultas sobre “rediseño de puestos”. El próximo 18 de marzo, en la asamblea general de accionistas, el jefe de DX Roh Tae-moon presentará su estrategia de recuperación. Samsung proyecta un beneficio operativo récord de más de 40 billones de won para el Q1, pero casi todo viene de semiconductores — no del negocio que los consumidores conocen.
La crisis se agrava por el cierre del Estrecho de Ormuz tras los ataques de EE.UU.-Israel contra Irán desde el 28 de febrero. El tráfico marítimo en Ormuz cayó de 138 a 2 barcos por día, elevando costos de energía y flete en los hubs de manufactura asiáticos donde Samsung opera.
















