Diario Financiero.- La compañía The Walt Disney Company confirmó que el fracaso comercial de Blancanieves fue incluso mayor de lo que inicialmente se estimaba, posicionándose como uno de los mayores descalabros financieros recientes del estudio.
El remake en acción real, protagonizado por Rachel Zegler, logró recaudar apenas 205,7 millones de dólares a nivel mundial. Sin embargo, la cifra que cambia el análisis es el presupuesto real.
Un Costo Que Superó Los 336 Millones
De acuerdo con datos revelados por Forbes, Disney invirtió 336,5 millones de dólares en la producción. La cifra se hizo pública porque la empresa necesitaba transparentarla para acceder a incentivos fiscales en el Reino Unido.
El esquema británico permite recuperar hasta un 25,5 % del gasto realizado en el país. En el caso de Blancanieves, el estudio recuperó 64,9 millones, reduciendo el desembolso neto a 271,6 millones de dólares.

No obstante, bajo la regla estándar de la industria —según la cual los estudios conservan aproximadamente el 50 % de la taquilla mundial—, Disney habría ingresado poco más de 100 millones de dólares por su explotación en cines.
El resultado: pérdidas superiores a 168 millones de dólares, antes de considerar gastos de marketing y distribución, que en producciones de este nivel suelen ser igualmente elevados.
Críticas Y Recepción Del Público
El desempeño crítico tampoco ayudó. La película obtuvo apenas 39 % de valoraciones positivas en Rotten Tomatoes. En IMDb mantiene una calificación media de 2,2 sobre 10, mientras que en Letterboxd registra 1,8 sobre 5.
Además, acumuló 6 nominaciones a los premios Razzie, que reconocen las peores producciones del año.
Desde antes de su estreno, el proyecto estuvo rodeado de polémicas que afectaron su percepción pública. La combinación de controversia, malas críticas y fatiga del modelo “live action” terminó impactando directamente en la taquilla.
Contraste Con Lilo Y Stitch
El contraste fue inmediato. El siguiente remake del estudio, Lilo y Stitch, alcanzó 1.038 millones de dólares en ingresos mundiales con un presupuesto estimado de 100 millones.
El caso de Blancanieves reabre el debate sobre la sostenibilidad financiera de los remakes en acción real, especialmente cuando los presupuestos superan los 300 millones y dependen de una recepción masiva global para alcanzar el punto de equilibrio.
Para Disney, la lección es clara: incluso las marcas históricas pueden convertirse en activos de alto riesgo si los costos se disparan y el entorno reputacional no acompaña.
















