Bogotá. – En medio de una nueva crisis diplomática entre Colombia y Estados Unidos, el presidente Gustavo Petro envió una carta a su homólogo estadounidense Donald Trump el pasado 23 de junio, en la que aboga por “pasar página” y retomar la cooperación bilateral frente a los desafíos hemisféricos comunes.
La misiva fue revelada este lunes por medios colombianos, apenas días después de que ambos gobiernos llamaran a consultas a sus embajadores, desatando una escalada diplomática que vuelve a tensar las relaciones entre Bogotá y Washington.
Rectificación y llamado a la cooperación
En su carta, Petro se retracta de declaraciones realizadas el 11 de junio en Cali, donde, al citar al presidente venezolano Nicolás Maduro, mencionó que el secretario de Estado Marco Rubio estaría organizando un golpe de Estado en su contra. El comentario, ampliamente difundido, fue respaldado por audios del ex canciller Álvaro Leyva, quien habría buscado apoyo en sectores republicanos para promover la salida de Petro del poder.
“Deseo aclarar que cualquier expresión mía que haya sido interpretada como una acusación directa (…) no tenía la intención de señalar a nadie de manera personal”, escribió Petro, al tiempo que instó a ambos gobiernos a enfocarse en la cooperación y no en recriminaciones.
Reacción de Estados Unidos y crisis bilateral
Tras las declaraciones, el senador Rubio solicitó de forma urgente una reunión con John McNamara, jefe de la misión diplomática estadounidense en Bogotá, en lo que se interpretó como una protesta formal ante lo que calificó de acusaciones infundadas. A su vez, el presidente colombiano llamó a consultas a su embajador en Washington, Daniel García-Peña, para revisar el estado de la agenda bilateral, que incluye temas clave como comercio, migración y lucha contra el narcotráfico.
Esta situación se produce en un contexto delicado: Colombia y Estados Unidos mantienen un Tratado de Libre Comercio (TLC) desde 2012, y Washington sigue siendo el principal socio comercial de Bogotá.
Tensiones por atentado y declaraciones internas
En su carta, Petro también rechaza categóricamente las insinuaciones que vinculan al Gobierno colombiano con el atentado contra el senador Miguel Uribe Turbay, ocurrido el 7 de junio. El mandatario aseguró que no existen pruebas que relacionen al Ejecutivo con el ataque y denunció que algunos sectores están utilizando la tragedia con fines políticos.
Uribe Turbay, precandidato presidencial, permanece en estado grave tras recibir varios disparos durante un acto de campaña en Bogotá.
Propuesta de cumbre CELAC–EE. UU. y vacío en la Cancillería
Para buscar una salida constructiva a las tensiones, Petro propuso convocar una cumbre entre EE. UU. y la CELAC, en busca de un diálogo igualitario sobre el futuro de la región.
Esta nueva crisis ocurre en un momento de inestabilidad interna en el Gobierno colombiano, tras la reciente renuncia de la canciller Laura Sarabia, la tercera jefa de la diplomacia bajo el mandato de Petro. Aún no se ha designado un reemplazo, lo que debilita la capacidad de reacción institucional ante los desafíos exteriores.
Cabe recordar que esta es la segunda crisis bilateral en lo que va del año. En enero, Petro prohibió el ingreso de vuelos con deportados desde EE. UU., alegando tratos inadecuados, lo que provocó una respuesta arancelaria del 25% sobre productos colombianos. El incidente fue resuelto mediante negociaciones diplomáticas de última hora.
Con los lazos entre ambos países en un punto crítico, la carta de Petro intenta reencauzar la relación bilateral, aunque persisten dudas sobre el impacto real de sus palabras en la administración Trump.
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