Moca, provincia Espaillat. – La comunidad de San Víctor, en el municipio de Moca, permanece profundamente consternada tras un accidente por electrocución ocurrido el pasado 2 de febrero, durante labores de construcción en una vivienda, un hecho que ha generado una amplia reacción de duelo y reflexión a nivel nacional.
Las víctimas fueron identificadas como Yancarlos Espinal y Luz del Carmen Polanco, una pareja joven y trabajadora que se encontraba realizando mejoras en su propio hogar. De acuerdo con informaciones preliminares ofrecidas por la Policía Nacional y testimonios recogidos en el lugar, ambos manipulaban materiales de construcción cuando una varilla metálica hizo contacto accidental con un cable de alta tensión cercano a la edificación.
La descarga eléctrica fue inmediata. Vecinos del sector intentaron auxiliar a la pareja y activaron el sistema de emergencias, pero al momento de recibir asistencia ya no presentaban signos vitales, según confirmaron las autoridades.
Impacto social y reacción comunitaria
El suceso ha generado una profunda conmoción en Moca y en toda la provincia Espaillat, donde la pareja era conocida por su dedicación familiar y su esfuerzo constante por progresar. En redes sociales, el caso ha sido ampliamente compartido como una nota de duelo colectivo, convirtiéndose en símbolo del riesgo que enfrentan muchas familias al realizar construcciones sin supervisión técnica especializada.
Autoridades locales del distrito municipal de San Víctor, así como líderes comunitarios y figuras sociales, expresaron sus condolencias a los familiares, calificando el hecho como uno de los episodios más dolorosos vividos recientemente en la comunidad.
Investigación y evaluación técnica
Tras el incidente, técnicos de la Empresa Distribuidora de Electricidad del Norte (EDENORTE), junto a la Policía Científica, realizaron un levantamiento en la zona para documentar la cercanía del tendido eléctrico con la edificacióny verificar las condiciones de seguridad existentes.
De manera preliminar, las autoridades señalan que todo apunta a un accidente fortuito por electrocución, aunque el caso continúa bajo evaluación para determinar si existían condiciones de riesgo previsibles o incumplimientos de las distancias mínimas de seguridad establecidas para líneas de media y alta tensión.
Un llamado a la prevención
Más allá del impacto humano, el caso ha reabierto el debate nacional sobre los riesgos de la construcción informal, especialmente en zonas donde el crecimiento urbano se ha desarrollado sin una adecuada planificación eléctrica.
Especialistas recuerdan que las normas técnicas establecen distancias obligatorias entre edificaciones y líneas energizadas, así como protocolos específicos cuando se realizan trabajos cerca de infraestructuras eléctricas activas. La falta de información, supervisión y coordinación institucional continúa siendo un factor de alto riesgo.
La tragedia de San Víctor deja una lección dolorosa, que vuelve a poner en el centro del debate la necesidad de fortalecer la educación preventiva, la fiscalización municipal y la articulación entre comunidades y empresas distribuidoras de electricidad.














