Santo Domingo. – En 2020, el Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) firmó un contrato con la empresa Khersum SRL, propiedad del cirujano dental Eduardo Read Estrella, que hoy concentra cuestionamientos por su magnitud financiera y la ausencia de mecanismos de control.
El acuerdo, autorizado durante la gestión del exdirector Santiago Hazim, cubre a 500 mil afiliados del régimen subsidiado. La modalidad de pago es capitada, lo que implica que SeNaSa transfiere una suma fija mensual al prestador, independientemente de si los afiliados hacen uso de los servicios o no.
Un esquema multimillonario
En este caso, SeNaSa paga RD$130 por cada persona, lo que representa RD$65 millones mensuales o RD$780 millones anuales. Entre 2021 y 2025, los desembolsos a Khersum SRL superaron los RD$3,770 millones, cifra que convierte al contrato en uno de los más relevantes dentro del esquema de salud subsidiada.
Expertos en gestión sanitaria advierten que este modelo puede favorecer al prestador privado, pues asegura ingresos constantes aunque la demanda de servicios sea baja. Además, genera riesgos para el Estado, dado que los afiliados del régimen subsidiado ya tienen derecho a recibir atención gratuita en la red hospitalaria pública.
Falta de controles y debilidades contractuales
Uno de los puntos más sensibles es la escasa fiscalización. El contrato, de apenas 16 páginas, no detalla mecanismos de auditoría ni procedimientos de verificación sobre la prestación de servicios. Tampoco establece indicadores claros que permitan comprobar la cobertura en los 35 puntos médicos comprometidos para atender a la población asignada.
Esto significa que no existe evidencia pública de cómo se controla el cumplimiento del acuerdo ni cómo se valida que los servicios lleguen efectivamente a los afiliados.
Implicaciones para el sistema de salud
La ausencia de auditorías independientes y mecanismos de control robustos en contratos de esta magnitud plantea riesgos de ineficiencia y sobrecosto para el Estado. Además, abre el debate sobre la pertinencia de destinar fondos públicos a prestadores privados cuando el régimen subsidiado dispone de infraestructura hospitalaria estatal para garantizar los mismos servicios.
La falta de transparencia en la publicación de los términos contractuales y en la rendición de cuentas de los desembolsos realizados incrementa la preocupación sobre la sostenibilidad financiera de SeNaSa y la eficacia del modelo capitado en la República Dominicana.
En un contexto en el que los recursos públicos para salud son limitados, este tipo de contratos exige mayor supervisión, claridad y rendición de cuentas, a fin de garantizar que los fondos beneficien directamente a los afiliados y no se conviertan en mecanismos de transferencia desproporcionada a empresas privadas.
Perspectiva
La oposición, principalmente dirigida por la Fuerza del Pueblo y el PLD, venían haciendo denuncias sobre la malversación de fondos en esta importante institución, supuestamente el Ministerio Público ya está trabajando en algunas denuncias que habían recibido, está por ver el desenlace de las mismas.
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