Santo Domingo. — El Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) presentó este jueves el nuevo diseño oficial de la licencia de conducir dominicana, destacando que mantendrá el precio vigente y no representará cargas adicionales para los conductores.
La institución explicó que el documento incorpora tecnología que dificulta la falsificación y refuerza la trazabilidad, alineándose con estándares internacionales que fortalecen la credibilidad del país en materia de movilidad.
Lo Que Cambia Y Lo Que No
El Intrant aclaró que los ciudadanos con licencia vigente no necesitan renovarla hasta su fecha de vencimiento. El trámite solo será obligatorio para quienes tengan el documento expirado.
El nuevo esquema amplía la cobertura de 14 a 32 demarcaciones en el territorio nacional y extiende el servicio a 10 ciudades en el exterior, lo que representa un aumento significativo en capacidad operativa.
Asimismo, permitirá que más de un millón de motociclistas puedan certificarse mediante evaluaciones teóricas y prácticas, una medida que impacta directamente en la seguridad vial.
Nueva Licencia Con Más Seguridad
Según la entidad, la nueva licencia será más robusta desde el punto de vista tecnológico. El diseño incluye mecanismos avanzados que dificultan su falsificación y mejoran la trazabilidad del sistema.
Este rediseño busca cerrar brechas históricas en control documental y fortalecer la supervisión del parque vehicular y de los conductores habilitados.
Datos Duros Del Modelo
En el apartado financiero, el Intrant indicó que el modelo es autosostenible y no genera gastos adicionales para el Estado.
La entidad proyecta beneficios superiores a RD$1,000 millones, tras revertir un déficit previo que superaba los RD$643 millones.
El rediseño de la licencia no solo tiene un componente tecnológico, sino también financiero y operativo, con el objetivo de fortalecer la institucionalidad del sistema de tránsito.
Perspectiva
Con esta actualización, el Intrant busca modernizar el sistema de emisión de licencias, ampliar su cobertura y mejorar los estándares de seguridad sin trasladar costos al ciudadano. El desafío ahora será garantizar la implementación eficiente del nuevo esquema y su impacto real en la reducción de fraudes y mejora de la seguridad vial.
















