SANTO DOMINGO. — La República Dominicana se posiciona entre los pocos países de la región de las Américas que registraron avances en la lucha contra la corrupción, de acuerdo con el más reciente informe del Transparencia Internacional, correspondiente al Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2025.
El reporte, que evalúa a 33 países de la región, indica que únicamente República Dominicana y Guyana presentan mejoras en su desempeño institucional frente a la corrupción, mientras que 12 países han empeorado considerablemente en este indicador.
Contexto Regional: Avances Limitados
El IPC 2025 refleja un panorama regional mixto. Mientras algunas economías logran consolidar instituciones más transparentes, otras enfrentan retrocesos significativos.
En el segmento de mayores estándares institucionales, Uruguay y Costa Rica continúan destacándose como democracias con mayores niveles de transparencia y fortaleza institucional en América Latina.
En contraste, Nicaragua y Haití permanecen entre los países más afectados por altos niveles de corrupción, debilitamiento institucional y redes criminales estructurales.
El IPC Como Referente Global
Desde su creación en 1995, el Índice de Percepción de la Corrupción se ha consolidado como el principal indicador global para medir la corrupción en el sector público.
El instrumento se basa en evaluaciones de expertos y encuestas empresariales, convirtiéndose en una referencia clave para el análisis comparativo entre países, la toma de decisiones de inversionistas y la formulación de políticas públicas.
Para República Dominicana, el avance en el IPC 2025 representa una señal positiva en términos de percepción institucional. Sin embargo, expertos coinciden en que la sostenibilidad del progreso dependerá de la continuidad en las reformas, el fortalecimiento de los sistemas de control y la independencia de los órganos de fiscalización.
Implicaciones Económicas
En mercados emergentes, la mejora en indicadores de transparencia suele asociarse con mayor confianza inversionista, reducción de riesgos reputacionales y mejores condiciones de financiamiento internacional.
Si bien el IPC mide percepción y no hechos judiciales concretos, su impacto en la evaluación país es relevante para organismos multilaterales, calificadoras de riesgo y fondos internacionales.
El reto hacia adelante será transformar la percepción positiva en resultados estructurales sostenibles.
















