La apertura del Metro de Los Alcarrizos vuelve a colocarse en el centro del debate público. El ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, informó a Telenoticias que la Línea 2C podría iniciar operaciones antes del 27 de febrero, tras un recorrido de supervisión junto al director de la Oficina para el Reordenamiento del Transporte, Jhael Isa.
La clave del cronograma está en el formato de arranque. La Opret plantea comenzar con una “marcha en blanco”, un período de uso gratuito y controlado que permite a los usuarios familiarizarse con el sistema, mientras se ajustan protocolos operativos, flujo de pasajeros y tiempos de estación en puntos específicos del trayecto.
Este modelo no es nuevo dentro del Sistema Integrado de Transporte (SIT). Según la Opret, la marcha en blanco ha sido aplicada en proyectos previos como parte del proceso de puesta en servicio gradual, reduciendo fricciones antes de la operación comercial plena.
En paralelo, el componente operativo incluye el entrenamiento del personal que asistirá a los pasajeros a lo largo del tramo de 7.3 kilómetros, con énfasis en atención al usuario, seguridad, gestión de andenes y respuesta ante incidencias.
¿Qué está listo y qué falta?
Isa afirmó que los trabajos interiores de las estaciones están concluidos, mientras continúan labores de paisajismo y urbanismo en el entorno. De forma simultánea, se afinan componentes electromecánicos y de vía, pasos finales habituales antes de una entrada en operación.
El tramo, que conecta el kilómetro 9 de la autopista Duarte con la entrada de Los Alcarrizos, forma parte de la expansión de la Línea 2 del Metro (2C). El Gobierno ha venido ubicando su entrada en operación dentro de febrero de 2026, y la marcha en blanco aparece ahora como el último eslabón crítico.
Si este período piloto inicia antes del 27 de febrero, el siguiente hito será medir qué tan rápido la operación de prueba se transforma en servicio regular, evaluando frecuencia, accesos, integración con otros corredores y estabilidad del sistema.














