En un entorno internacional marcado por la volatilidad, las medidas prudenciales de la Junta Monetaria buscan reducir los riesgos cambiarios y fortalecer la posición de capital de los intermediarios financieros de la República Dominicana. Así lo comunicó el Banco Central, que emitió una serie de puntualizaciones sobre las decisiones adoptadas el 24 de marzo de 2025 por la Junta Monetaria (JM), con el propósito de mantener informados a los actores económicos y financieros del país.
El eje central de estas medidas radica en el control y racionalización del crédito en moneda extranjera, especialmente dirigido a personas o empresas cuyos ingresos están denominados en pesos dominicanos. La creciente participación de este tipo de créditos en los balances del sistema financiero ha llevado a las autoridades a establecer límites más estrictos, diferenciando entre generadores y no generadores de divisas.
Te recomendamos leer: Wall Street Cae Por Aranceles y Temores Inflacionarios
Los generadores de divisas —como los sectores de turismo, zonas francas y exportadores— podrán acceder sin restricciones a préstamos en moneda extranjera. En contraste, los no generadores de divisas verán limitado su acceso a financiamiento en dólares a un tope del 25 % del total de captaciones en moneda extranjera de cada entidad financiera. Sin embargo, se permitirá cierta flexibilidad para sectores estratégicos como energía, refinación de petróleo e importadores de bienes esenciales, siempre que demuestren solvencia financiera.
Otra de las medidas relevantes establece requerimientos prudenciales adicionales para los bancos que otorguen préstamos en dólares a no generadores de divisas. Específicamente, se incrementan los ponderadores de riesgo en 1.5 veces, elevando así el capital exigido a las entidades. Esta disposición se alinea con los lineamientos del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea y del Fondo Monetario Internacional (FMI), en un intento por blindar al sistema financiero frente a potenciales impactos externos.
Asimismo, se ajustaron los límites sobre la posición neta en moneda extranjera, reduciendo el margen para que las entidades financieras puedan incrementar sus posiciones en dólares. El nuevo tope será del 25 % del capital pagado y reservas legales, con un límite de incremento de hasta US$5 millones semanales, lo que busca moderar el riesgo cambiario en escenarios de depreciación del peso dominicano.
También se decidió aumentar el capital mínimo requerido a los agentes de cambio y remesas: RD$23 millones para las entidades clasificadas en la categoría “A” y RD$11.5 millones para las de categoría “B”. Esta disposición persigue una mayor robustez en el sector cambiario informal, elevando los estándares mínimos de operación.
Te recomendamos leer: Trump Impone Aranceles del 25% a Autos Importados ¿Qué Busca Esta Medida?
Estas acciones se insertan dentro de una estrategia de fortalecimiento institucional que también incluye la implementación del valor razonable (Mark to Market) en los estados financieros a partir del 1 de enero de 2026, conforme a las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF). Este cambio promoverá una mayor transparencia y alineación con las mejores prácticas contables globales.
En conjunto, estas decisiones no solo buscan consolidar la estabilidad financiera, sino también preparar al sistema ante posibles choques internacionales que puedan afectar el valor de las divisas, los precios de las materias primas o las tasas de interés internacionales. El Banco Central, la Superintendencia de Bancos y la Junta Monetaria aseguran que mantendrán una supervisión activa sobre el cumplimiento de estas nuevas normativas.
Este enfoque preventivo y técnicamente fundamentado fortalece la resiliencia del sistema financiero dominicano en un contexto global incierto, reafirmando el compromiso de las autoridades con una política monetaria y financiera prudente y sostenible.
Diario Financiero - El periódico de la gente informada
Discussion about this post