Shanghái. – El Gobierno de China calificó de «absurdo» y «extremadamente ridículo» el fallo del Tribunal Supremo de Panamá que declaró inconstitucional la concesión de dos puertos cercanos al Canal de Panamá a la empresa hongkonesa CK Hutchison, y advirtió que el país centroamericano «pagará un alto precio» si no revierte la decisión.
En un comunicado publicado en la red social WeChat, la Oficina de Asuntos de Hong Kong y Macao del Consejo de Estado, órgano del Ejecutivo chino, sostuvo que el fallo carece de lógica jurídica y constituye una grave violación del Estado de derecho y del espíritu contractual.
«Las autoridades panameñas deberían reconocer la situación y corregir su rumbo. Si persisten en su camino y se mantienen obstinados, pagarán inevitablemente un alto precio en términos políticos y económicos», señala el texto oficial.
Acusaciones de hegemonía y presión externa
Aunque el comunicado no menciona directamente a Estados Unidos, China denunció que “ciertos países” fuerzan a otros a someterse a su voluntad, en una referencia implícita a Washington, que había celebrado el fallo judicial y cuestionado previamente la supuesta influencia china sobre el Canal.
«China nunca ha sucumbido ante la política del poder y la hegemonía, y dispone de medios y capacidad para mantener un orden económico y comercial justo a nivel internacional», advirtió la Oficina, que acusó a Panamá de sumisión política y de convertir su independencia judicial en una “broma sin credibilidad”.
Inversión, arbitraje y consecuencias económicas
Según Pekín, la concesión portuaria estuvo vigente durante casi 30 años, con renovaciones aprobadas por las autoridades panameñas. Además, destacó que CK Hutchison invirtió más de US$1,800 millones en los puertos de Balboa y Cristóbal, generando miles de empleos.
«Despojar a la empresa de sus derechos de explotación de forma brutal y salvaje destruye la credibilidad del país, daña su entorno empresarial y menoscaba las reglas del comercio internacional», afirmó el comunicado, que calificó la decisión como “un tiro en el pie”.
Tras el fallo, Panama Ports Company (PPC), filial de CK Hutchison, anunció el inicio de un proceso de arbitraje internacional contra el Estado panameño, alegando una campaña dirigida específicamente en su contra y reclamando una indemnización amplia.
Un conflicto en clave geopolítica
La controversia se produce en medio de la rivalidad estratégica entre Estados Unidos y China. CK Hutchison había acordado el año pasado transferir la concesión a un consorcio liderado por BlackRock, operación que se ha visto bloqueada por Pekín.
El contralor general de Panamá, Anel Flores, presentó en julio dos demandas basadas en una auditoría que detectó “numerosas irregularidades” en el contrato, argumento que sustentó el fallo judicial.
El caso se perfila como un nuevo frente de tensión geopolítica, con implicaciones directas para el comercio marítimo, la inversión extranjera y la posición estratégica del Canal de Panamá en el sistema económico global.
















