El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), sancionó al complejo turístico Kovay Gardens, ubicado en Bahía de Banderas, Nayarit, por su presunta vinculación con una red de fraude de tiempos compartidos ligada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
La acción incluye a 17 empresas y al menos cinco personas físicas, señaladas como parte de un esquema estructurado de estafas dirigido principalmente a jubilados estadounidenses propietarios de tiempos compartidos en destinos turísticos mexicanos.
El “paraíso” bajo la lupa
Las autoridades describen el corredor Puerto Vallarta–Bahía de Banderas como un enclave estratégico del CJNG. En este entorno operaba el complejo Kovay Gardens, señalado como plataforma para ejecutar fraudes financieros paralelos al narcotráfico y al robo de combustible.
El líder del CJNG, Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, ya estaba designado bajo la Ley Kingpin y catalogado por EE. UU. como líder de una organización terrorista extranjera. Entre los sancionados figura José Luis Gutiérrez Ochoa, alias “Tolín”, identificado como recolector de pagos y enlace en la región.
Cómo operaba el esquema
El modelo combinaba telemarketing agresivo, suplantación de identidad corporativa y cobros por adelantado.
Los operadores, desde call centers con dominio del inglés, contactaban a propietarios de tiempos compartidos. Ofrecían comprar, rentar o “liberar” contratos onerosos.
Una vez generada la confianza, exigían pagos anticipados por supuestos impuestos, comisiones o gastos de cierre. Las transferencias se realizaban a cuentas en México. La operación prometida nunca se concretaba.

CARLOS FLORES (GETTY IMAGES)
En algunos casos, el fraude iniciaba desde la firma del contrato en el resort, con cargos recurrentes por “mantenimiento” o servicios no autorizados.
El esquema incluía una fase de revictimización. Los datos de clientes estafados se revendían a otros operadores que ofrecían recuperar el dinero, solicitando nuevos pagos.
Impacto financiero
Autoridades estadounidenses estiman que las pérdidas acumuladas para ciudadanos de EE. UU. ascienden a cientos de millones de dólares. El Tesoro considera que estos ingresos constituían una fuente adicional de financiamiento para el CJNG.
Como consecuencia, EE. UU. ordenó congelar activos bajo su jurisdicción y prohibir transacciones financieras con los señalados.
México, a través de su Unidad de Inteligencia Financiera, coordina con OFAC el rastreo de empresas pantalla y flujos financieros en el sector turístico.
Perspetiva
El caso evidencia cómo estructuras del crimen organizado diversifican ingresos hacia sectores legales de alto flujo, como el turismo inmobiliario. Las sanciones marcan un precedente en la vigilancia internacional sobre fraudes financieros asociados a organizaciones criminales.
















