Diario Financiero.- La crisis energética en Cuba 2026 ha alcanzado un punto crítico. El gobierno de Cuba activó oficialmente la denominada “Opción Cero”, un plan de contingencia diseñado durante el Período Especial de los años 90, ante el colapso del suministro de combustible.
El presidente Miguel Díaz-Canel confirmó que el país entra en una fase de racionamiento extremo, comprometiéndose a garantizar siete libras de arroz mensuales por persona, mientras se prioriza la producción local y alternativas como la tracción animal.
Bloqueo Petrolero Y Ruptura Del Suministro
La situación se agravó tras la firma de la Orden Ejecutiva 14380, el 29 de enero de 2026, por el presidente Donald Trump, declarando emergencia nacional y autorizando aranceles a países que comercialicen petróleo con La Habana.
La medida se produce después de la operación militar estadounidense que derivó en la captura de Nicolás Maduro, lo que cortó el flujo de crudo venezolano subsidiado, principal fuente energética de la isla.
Según reportes citados por Bloomberg, Cuba depende de importaciones para aproximadamente 60% de los cerca de 100,000 barriles diarios necesarios para su red eléctrica. El déficit eléctrico actual ronda los 2,000 megavatios, dejando a más del 60% del país sin servicio durante horas pico.

Impacto Económico: Turismo Paralizado
El turismo, uno de los pilares de la economía cubana, enfrenta un escenario de parálisis. No hay combustible de aviación disponible en los nueve aeropuertos internacionales, al menos hasta mediados de marzo.
La aerolínea Air Canada suspendió operaciones hacia la isla hasta mayo de 2026. Más de 30 hoteles en Varadero y cayos del norte han cerrado temporalmente. Incluso el tradicional Festival del Habano fue pospuesto.
Ayuda Humanitaria Y Tensiones Diplomáticas
En paralelo, el Departamento de Estado de EE.UU. anunció un segundo paquete de ayuda humanitaria por US$6 millones, sumado a un envío previo de US$3 millones, canalizado a través de la Iglesia Católica.
El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que la crisis “podría colapsar” si no se garantizan suministros energéticos.
El embajador cubano ante la ONU, Ernesto Soberón Guzmán, calificó las sanciones como “violación masiva del derecho internacional”. Por su parte, el secretario de Estado Marco Rubio sostuvo que cualquier alivio dependerá de reformas políticas y económicas.
















