Diario Financiero.- La firma suiza Omega vuelve a captar la atención del mercado relojero con la presentación de los nuevos Speedmaster Moonwatch Black & White, conocidos popularmente como los “Omega Panda”, una reinterpretación estética del cronógrafo más emblemático de la marca.
Los nuevos modelos llegan en 42 milímetros, respetando las proporciones históricas del Moonwatch, pero incorporan una esfera “reverse panda”, con fondo negro lacado y subesferas blancas, que aporta mayor contraste visual y una lectura más dinámica.
Omega introduce dos versiones claramente diferenciadas. La primera, en acero inoxidable, refuerza el carácter deportivo-clásico del reloj. La segunda, en oro Moonshine Gold de 18 quilates, eleva el producto a un segmento claramente premium, sin romper con la identidad del Speedmaster.
El bisel cerámico negro integra una escala taquimétrica en esmalte blanco, un guiño técnico que refuerza la legibilidad y la durabilidad del conjunto. La esfera utiliza un diseño de doble placa escalonada, generando profundidad y una estética más contemporánea.
En el apartado mecánico, ambos modelos montan el calibre manual Co-Axial Master Chronometer 3861, certificado por METAS, con una reserva de marcha aproximada de 50 horas y altos estándares de precisión, resistencia magnética y fiabilidad.
El conjunto se completa con cristal de zafiro abombado, fondo transparente tipo sapphire sandwich, resistencia al agua de 50 metros y el brazalete moderno Speedmaster con eslabones cónicos y extensión de confort.
En términos de posicionamiento, Omega mantiene estos modelos como colección regular, no limitada, dentro de la línea Moonwatch Professional, ampliando la oferta para coleccionistas que buscan una estética más llamativa sin sacrificar legado técnico.
¿Qué te pareció la noticia? Déjanos tu comentario más abajo















