DIARIO FINANCIERO.– La aerolínea de bajo coste Ryanair Holdings Plc (RYAAY) duplicó con creces sus ganancias netas en el primer trimestre del año fiscal, al alcanzar un beneficio de €820 millones (US$953 millones), en comparación con los €360 millones obtenidos en el mismo periodo del año anterior. El desempeño superó ampliamente las previsiones de los analistas de Bloomberg, que anticipaban un resultado de €687,6 millones.
[stock-market-ticker symbols=”RYAAY” scroll=”false” speed=”slow”]
El fuerte repunte en los beneficios responde a una sólida demanda de viajes durante la temporada alta, un entorno competitivo favorable y un aumento del 20% en las ventas, que alcanzaron los €4.340 millones. Dentro de ese total, los ingresos por servicios adicionales, como equipaje y asignación de asientos, aportaron €1.390 millones, en línea con las expectativas del mercado.
Ryanair busca ahora recuperar casi todo el descenso del 7% en tarifas registrado en 2024, aunque advirtió que los aumentos de precios previstos para el segundo trimestre serán menores que los del primero. Esta estrategia apunta a sostener un crecimiento “razonable” en los beneficios para el ejercicio fiscal 2026, según la compañía.
Pese al desempeño positivo, la aerolínea reconoció que su crecimiento se ha visto afectado por los retrasos en las entregas de aeronaves por parte de Boeing Co., su único proveedor de aviones. El nuevo modelo 737 Max 10, clave para su expansión futura, aún no ha sido certificado, aunque Ryanair espera recibir los primeros 15 aparatos en la primavera de 2027.
El director financiero Neil Sorahan expresó optimismo sobre la evolución de Boeing, destacando el trabajo de los ejecutivos Stephanie Pope y Kelly Ortberg: “Estoy muy satisfecho e impresionado con el trabajo que están haciendo en Seattle”, afirmó Sorahan en entrevista.
A pesar de los desafíos logísticos, Ryanair proyecta un crecimiento del tráfico del 3% para este año fiscal, lo que llevaría el número de pasajeros a 206 millones. La meta a largo plazo de la compañía es llegar a 300 millones de pasajeros anuales en 2034, impulsada por la incorporación de 300 aeronaves Max 10 de mayor eficiencia en consumo de combustible.
La compañía también se beneficia de limitaciones de capacidad en otras aerolíneas durante la temporada estival, lo que refuerza su posición en el mercado europeo de vuelos económicos. Mientras tanto, sus principales competidores enfrentan dificultades: las acciones de EasyJet Plc y Wizz Air Holdings caen un 11% y 27% respectivamente en lo que va del año, mientras que Ryanair ha subido un 21%.
Estos resultados llegan una semana después de que EasyJet reportara pérdidas por £25 millones, atribuibles a huelgas de control aéreo y el aumento de los precios del combustible.
Ryanair mantiene su enfoque disciplinado de costes, combinando eficiencia operativa, expansión gradual de flota y tarifas competitivas como fórmula para sostener su liderazgo en el segmento de bajo coste en Europa, a pesar de los retos operativos y del entorno macroeconómico.
¿Qué te pareció la noticia? Déjanos tu comentario más abajo
















