Estados Unidos.- Entre el 21 y el 23 de julio de 2025, Amazon ejecutó una maniobra inesperada: retiró todos sus anuncios de Google Shopping a nivel mundial. Esta decisión, que recuerda su pausa publicitaria durante la pandemia, ha sacudido el tablero de la publicidad digital, dejando vacíos que rápidamente están siendo aprovechados por gigantes como Walmart y Target.
Una salida planificada con precisión
La retirada de Amazon no fue impulsiva. En mayo de 2025 ya había recortado en 50% su gasto en anuncios en EE.UU., anticipando una desvinculación total que se concretó en julio. El impacto fue inmediato: su participación en impresiones cayó de 60% a 0% en EE.UU. y del 55% a 0% en Reino Unido, reflejando una desconexión total del Google Merchant Center.
Según Mike Ryan, de Smarter Ecommerce, Amazon representa una “fuente masiva de ingresos para Alphabet” y esta retirada podría ser una prueba de incrementalidad, es decir, evaluar si los anuncios realmente aportan ventas adicionales o solo capturan la demanda existente.
Reacomodo en el mercado y caída del costo por clic
La salida de Amazon alteró la dinámica de las subastas publicitarias. El costo por clic disminuyó entre un 4% y un 12%, beneficiando especialmente a grandes competidores como Walmart, Target y Home Depot, que ya han incrementado su cuota de impresiones en hasta un 20% desde el 23 de julio.
Josh Duggan, cofundador de Vervaunt, destacó que Amazon participaba en cerca del 30% de las subastas de Google Shopping, por lo que su ausencia ha liberado un espacio significativo. Sin embargo, los minoristas pequeños enfrentan limitaciones para capitalizar esta oportunidad debido a presupuestos publicitarios más reducidos.
Más allá de Google: la apuesta de Amazon por su ecosistema
La retirada no solo afecta anuncios pagados, sino también los listados gratuitos. Esta salida integral coincide con el fortalecimiento del ecosistema publicitario interno de Amazon, que en 2025 generó más de 60 mil millones de dólaresen ingresos por medios minoristas.
Redirigiendo recursos hacia productos como Sponsored Products y anuncios en Prime Video, Amazon consolida su posición como la tercera mayor plataforma de publicidad digital, detrás de Google y Meta, y refuerza el control sobre los datos de sus clientes.
Una jugada estratégica y una advertencia al mercado
Este movimiento puede ser leído como una táctica de presión hacia Google para reducir tarifas, una optimización de costos pos-Prime Day, o una reestructuración profunda del modelo de adquisición de tráfico de Amazon. Sea cual sea la razón principal, lo cierto es que la jugada revela un cambio de paradigma con efectos globales.
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