DIARIO FINANCIERO.- A un mes del inicio de la guerra, la propuesta estadounidense de 15 puntos fue rechazada por Irán, el ultimátum se pospuso 10 días y la ventana diplomática se estrecha mientras el costo humano y económico se acumula sin freno.
Un mes de guerra y ningún acuerdo a la vista
La guerra en Oriente Medio cumplió un mes el sábado 28 de marzo. En ese período, Trump pospuso su ultimátum hasta el 6 de abril a las 20:00 hora de Washington. Irán dejó pasar 10 buques por el Estrecho de Ormuz como gesto simbólico, pero calificó la propuesta estadounidense de 15 puntos — transmitida por intermediarios paquistaníes — como “unilateral e injusta”. La diplomacia, lejos de avanzar, parece empantanada en posiciones irreconciliables.
El costo humano que no aparece en los gráficos de mercado
En Líbano, los números son devastadores: más de 1,100 muertos y un millón de desplazados desde el 2 de marzo. Los Guardianes de la Revolución iraníes lanzaron misiles y drones contra objetivos militares en Israel y países del Golfo. Mientras tanto, el Secretario de Estado Marco Rubio realizó su primera visita al extranjero desde el inicio de la ofensiva, asistiendo a la reunión del G7 de Ministros de Exteriores en la abadía de Vaux-de-Cernay, cerca de París. La jefa de diplomacia británica no se guardó palabras: acusó a Irán de “tomar la economía mundial como rehén”.
Lo que está en juego para República Dominicana
Con el Brent por encima de $110 por barril y el WTI acercándose a $100, cada semana sin acuerdo es otra semana de presión importada para la economía dominicana. Goldman Sachs elevó la probabilidad de recesión en Estados Unidos a 30% — y una recesión norteamericana golpearía directamente las remesas, el turismo y las exportaciones dominicanas. No se trata solo de geopolítica lejana: se trata de los tres pilares del ingreso de divisas del país.
La extensión del plazo al 6 de abril compra tiempo, pero no resuelve nada. Para los tomadores de decisiones en República Dominicana — desde el Banco Central hasta el empresario que depende de insumos importados — la pregunta ya no es si la guerra impactará la economía local, sino cuánto más puede absorber el país antes de que el golpe se vuelva estructural. La diplomacia tiene diez días para ofrecer una respuesta.
















