DIARIO FINANCIERO.- El Gobierno dominicano decidió mantener sin variación los precios de los combustibles para la semana en curso, en una medida que busca evitar nuevas presiones sobre el costo de vida.
La decisión implica que el Estado continuará absorbiendo parte del incremento internacional de los hidrocarburos, a través de un esquema de subsidios. Esta política se ha convertido en un instrumento recurrente para contener la inflación y sostener el poder adquisitivo.
Según las autoridades, el congelamiento responde a un contexto de volatilidad en los mercados internacionales del petróleo, lo que obligaría a trasladar aumentos al consumidor si no existiera intervención estatal.
El subsidio aplicado representa una carga directa para las finanzas públicas, en un momento donde el equilibrio fiscal sigue siendo un tema clave para la política económica del país.
En términos prácticos, los precios de productos como la gasolina, el gasoil y el GLP se mantienen en los mismos niveles de la semana anterior, lo que ofrece un respiro temporal tanto a los hogares como a sectores productivos dependientes del transporte.
No obstante, esta estrategia abre el debate sobre su sostenibilidad. El costo acumulado de los subsidios energéticospodría presionar el presupuesto si los precios internacionales se mantienen elevados durante un período prolongado.














