DIARIO FINANCIERO.- El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) emitió una extensa nota técnica en la que defiende la solidez metodológica del índice de precios al consumidor (IPC) frente a cuestionamientos de un “destacado economista dominicano” que insinuó que la inflación oficial de 2025 estaría deliberadamente subestimada. Pero más allá de la polémica, el documento contiene una advertencia clave para los bolsillos dominicanos: la inflación podría salir transitoriamente del rango meta en los próximos meses si continúan las presiones del precio del petróleo derivadas de la guerra entre Estados Unidos e Irán.
Lo Que Dice El Banco Central
El BCRD, a través de su Departamento de Cuentas Nacionales y Estadísticas Económicas, destacó que el IPC dominicano se elabora siguiendo los lineamientos del Fondo Monetario Internacional (FMI), la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la OCDE, el Banco Mundial y Eurostat, y que ha sido reconocido como caso de éxito por la CEPAL. Según la entidad, República Dominicana es referente regional en la materia y brinda cooperación técnica a países como Panamá, Ecuador, Costa Rica, Cuba, Paraguay, Guatemala y Honduras.
El índice mide el comportamiento de 364 artículos que integran la canasta representativa, seleccionados a partir de la Encuesta Nacional de Gastos e Ingresos de los Hogares (ENGIH) de 2018, con cotizaciones mensuales de aproximadamente 200,000 precios en 11,168 establecimientos comerciales distribuidos en municipios que concentran el 86.4% de la población urbana.
La Respuesta Al Economista Crítico
Sin nombrar directamente al economista que cuestionó las cifras, el BCRD calificó sus señalamientos como “a todas luces injustificados” y carentes de sustento. La entidad explicó que la variación del IPC oficial no tiene que coincidir con la percepción individual del aumento del costo de vida de un hogar específico, ya que “dependiendo de los hábitos de consumo y poder adquisitivo, los hogares experimentan inflaciones distintas”.
Cómo Afecta Esto A Tu Bolsillo
Más allá del debate técnico, el documento del BCRD contiene señales preocupantes para las familias dominicanas:
Alimentos: Lo Que Más Pesa Y Lo Que Más Sube
El grupo de Alimentos y Bebidas No Alcohólicas representa el 23.84% de la canasta familiar —casi una cuarta parte del gasto de los hogares— y fue precisamente el que más subió en la segunda mitad de 2025. Las causas: altas temperaturas en agosto, lluvias intensas desde octubre (incluida la tormenta Melissa) que afectaron la producción de pollo y plátano, dos productos básicos de la dieta dominicana. Aunque estos precios han comenzado a moderarse, el alivio podría ser temporal.
Combustibles: La Amenaza Que Viene
La guerra entre Estados Unidos e Irán, iniciada a finales de febrero, ha disparado el precio del petróleo en los mercados internacionales. El BCRD advierte que si el Gobierno decide continuar ajustando gradualmente los precios de la gasolina, el gasoil y la tarifa eléctrica para amortiguar el impacto en las finanzas públicas, la inflación podría superar transitoriamente el límite superior del rango meta (5%). Para las familias, esto significa:
- Transporte más caro: el grupo Transporte pesa 16.65% en la canasta, el segundo más importante
- Electricidad más costosa: un ajuste en la tarifa eléctrica impacta directamente el rubro Vivienda (12.98%)
- Efecto cascada: el alza de combustibles encarece el transporte de alimentos, insumos y mercancías, presionando precios en toda la cadena
Lo Positivo: El Peso Se Ha Fortalecido
El documento destaca que el peso dominicano acumuló una apreciación de 3.4% en el primer trimestre de 2026, lo que ha ayudado a contener parcialmente las presiones inflacionarias importadas. Un peso más fuerte abarata las importaciones, desde alimentos hasta bienes de consumo, ofreciendo un colchón temporal al consumidor.
Qué Esperar En Los Próximos Meses
El panorama para los hogares dominicanos presenta un escenario de doble filo. Por un lado, la moderación en precios de alimentos y la fortaleza del peso ofrecen cierto respiro. Por otro, la escalada del petróleo por el conflicto en Medio Oriente representa una amenaza real y directa al poder adquisitivo, especialmente para los hogares de menores ingresos que destinan una mayor proporción de su presupuesto a alimentos, transporte y energía.
El propio FMI, citado por el BCRD, dejó la puerta abierta a subidas de tasas de interés si las expectativas de inflación se desanclan, lo que encarece el crédito para compra de vivienda, vehículos y préstamos de consumo. La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, recomendó a los bancos centrales “esperar y observar”, pero intervenir “con firmeza” si la credibilidad se pone en duda.
















