Buenos Aires. — Argentina cerró 2025 con superávit anual en sus cuentas públicas por segundo año consecutivo, un hito que no se registraba desde 2008, según informó este viernes el gobierno nacional.
De acuerdo con el ministro de Economía, Luis Caputo, el superávit primario —antes del pago de intereses de la deuda— alcanzó 1.4 % del Producto Bruto Interno (PIB), mientras que el superávit fiscal global se ubicó en 0.2 % del PIB. Las cifras fueron divulgadas a través de la red social X.
El resultado permitió cumplir la meta de superávit primario de 1.3 % del PIB acordada con el Fondo Monetario Internacional, en el marco del acuerdo firmado en abril por US$20,000 millones, clave para la estabilidad financiera del país.
Si bien el desempeño fiscal muestra una consolidación del equilibrio, los números reflejan un leve retroceso frente a 2024, cuando Argentina registró un superávit primario de 1.8 % del PIB y un superávit fiscal total de 0.3 %.
El ancla fiscal como política de Estado
El presidente Javier Milei celebró el resultado y reafirmó el rumbo de su administración.
“El ancla fiscal (déficit cero) es y será una política de Estado”, escribió el mandatario en su cuenta oficial en X, en referencia al pilar central de su programa económico.
Caputo, por su parte, sostuvo que el equilibrio de las cuentas públicas “es un pilar fundamental del programa económico desde el primer mes de gestión” y aseguró que este principio queda cristalizado en el Presupuesto 2026, aprobado por el Congreso en diciembre.
Dicho presupuesto prevé una inflación del 10.1 %, un crecimiento del PIB del 5 % y reafirma el compromiso del gobierno con el equilibrio fiscal, en un contexto de normalización macroeconómica.
Ajuste fiscal e impacto inflacionario
En sus dos años de gobierno, Milei alcanzó el equilibrio fiscal mediante lo que el propio presidente ha definido como “el ajuste más grande de la historia”, implementado bajo la política de la llamada “motosierra”, orientada a reducir el gasto público.
Este enfoque contribuyó además a una desaceleración significativa de la inflación, que pasó de 211 % en 2023 a 118 % en 2024, y cerró 2025 en 31.5 %, uno de los niveles más bajos de la última década.
“El orden en las cuentas públicas y el crecimiento económico permitirán continuar devolviendo recursos al sector privado en la forma de reducción de impuestos”, afirmó Caputo, proyectando una segunda etapa del programa enfocada en alivio fiscal y estímulo a la inversión privada.
El superávit fiscal consecutivo consolida así el giro de la política económica argentina, con implicaciones directas en su relación con los organismos internacionales, el acceso al financiamiento y la confianza de los mercados.
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