DIARIO FINANCIERO – En un nuevo capítulo de la creciente guerra comercial entre China y la Unión Europea (UE), el Ministerio de Comercio de China anunció la imposición de derechos antidumping de hasta 34,9% sobre las importaciones de brandy europeo. La medida, efectiva desde este sábado y con una duración de cinco años, golpea directamente a los grandes productores franceses de coñac, quienes ya han visto una caída de hasta 70% en sus exportaciones al mercado chino.
La decisión se da como respuesta directa a los aranceles impuestos por la Unión Europea, de hasta 45%, sobre los vehículos eléctricos fabricados en China. Según las autoridades chinas, estos nuevos aranceles buscan contrarrestar prácticas de dumping detectadas en el sector de bebidas alcohólicas, específicamente en el brandy importado en envases de menos de 200 litros.
Impacto a grandes productores
El productor más afectado es Hennessy, marca insignia del grupo LVMH, que enfrentará la tarifa máxima del 34,9%. Sin embargo, otras marcas reconocidas como Martell (propiedad de Pernod Ricard) y Rémy Martin (de Rémy Cointreau) lograron negociaciones con el gobierno chino que les otorgan exenciones si cumplen con compromisos de precios mínimos de importación. En caso de incumplimiento, Martell enfrentará un arancel del 27,7% y Rémy Martin del 34,3%.

El Ministerio de Comercio chino aclaró que “los productos que cumplan con los términos de estos compromisos estarán exentos de los derechos antidumping”, lo que permite a algunas marcas mantener cierta competitividad dentro del mercado chino.
Contexto de tensiones comerciales
La disputa no es aislada. En enero de 2024, China inició una investigación sobre los productores de brandy europeos luego de que Bruselas iniciara una revisión de los subsidios estatales a fabricantes de vehículos eléctricos chinos. En respuesta, la UE anunció en octubre pasado nuevos aranceles sobre estos productos, lo que derivó en la actual represalia china sobre el brandy.
Según datos del Bureau National Interprofessionnel du Cognac, las exportaciones mensuales de coñac francés a China —valoradas en más de 1.400 millones de euros anuales— se han desplomado un 70% desde el inicio del conflicto.
Aunque hubo un acuerdo preliminar sobre precios mínimos de exportación con algunos productores franceses, fuentes oficiales en Pekín señalaron que este solo se formalizaría si se observa un avance significativo en las negociaciones sobre los aranceles de la UE a los vehículos eléctricos.
Consecuencias para el comercio global
La medida de China refleja un endurecimiento de su postura comercial ante los intentos europeos de limitar la influencia de los productos chinos en el mercado global. Las represalias selectivas, como las aplicadas al brandy, muestran la capacidad de Pekín para ejercer presión económica sin comprometer sectores estratégicos propios.
Para los productores europeos, en especial los franceses, la situación representa un riesgo significativo a largo plazo. Aunque algunas empresas han logrado mitigar el impacto mediante acuerdos bilaterales, la volatilidad del contexto geopolítico y comercial sigue afectando la estabilidad de las exportaciones hacia el que era hasta ahora el mercado más valioso del mundo para licores de lujo.
La guerra comercial entre China y Europa parece lejos de resolverse, con consecuencias económicas que ya comienzan a sentirse en ambos bloques.
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