Diario Financiero Sports.- Los Los Ángeles Dodgers se acercan a la Serie de Campeonato de la Liga Nacional tras un partido memorable en el Dodger Stadium, donde vencieron 2-1 a los Philadelphia Phillies en 11 entradas. El encuentro, cargado de tensión, emoción y estrategia, mantuvo a los más de 50,000 aficionados al borde de sus asientos hasta el último lanzamiento.
Desde el inicio, se perfilaba un duelo de pitcheo impecable. Las seis primeras entradas transcurrieron sin anotaciones, con ambas novenas desplegando defensas precisas y brazos dominantes desde la lomita. Cada lanzamiento se volvió una batalla psicológica entre lanzador y bateador, sin margen para errores.
En la séptima entrada, los Phillies rompieron el silencio con un doble de Nick Castellanos, que remolcó a Max Keplery colocó el marcador 1-0. Sin embargo, la respuesta angelina no tardó. Con las bases llenas, Mookie Betts mostró su paciencia habitual y consiguió una base por bolas que permitió la entrada de Justin Dean, empatando el encuentro 1-1.

La tensión aumentó entrada tras entrada. En la novena, una espectacular jugada defensiva de Max Muncy impidió una posible remontada de los Phillies y preservó la paridad. Finalmente, en la entrada número 11, el estadio explotó en júbilo: Hyeseong Kim aprovechó una jugada de contacto y cruzó el plato con la carrera de la victoria, desatando una celebración que hizo temblar el Dodger Stadium.
Estadísticas finales:
Dodgers: 2 carreras, 7 hits, 1 error.
Phillies: 1 carrera, 4 hits, 2 errores.
Récord de los Dodgers: 93 victorias y 69 derrotas.
La combinación ofensiva de Betts, Shohei Ohtani y Kiké Hernández fue determinante, mientras que la disciplina táctica del manager angelino resultó clave para manejar los relevos y mantener el control del juego.
Con esta victoria, Los Ángeles dominan la Serie Divisional 3-1, después de ganar los dos primeros partidos en Filadelfia (5-3 y 4-3). Un triunfo más los colocaría oficialmente en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, donde buscarán su regreso a la cima del béisbol estadounidense.
La euforia en el estadio fue tal que incluso los fanáticos reconocieron el temple del equipo ante la presión. “Este equipo nunca se rinde”, comentó un seguidor mientras ondeaba la bandera azul. Para los Dodgers, fue más que una victoria: fue una muestra de carácter, resistencia y hambre de gloria.
El próximo juego será decisivo. Si logran una nueva victoria, los Dodgers sellarán su boleto y continuarán su camino hacia la Serie Mundial 2025, con un roster que combina estrellas internacionales, jóvenes promesas y una base sólida de experiencia ganadora.







