SANTO DOMINGO. — El sistema bancario dominicano cerró 2025 con altos niveles de solidez, estabilidad y resiliencia, pese a un entorno internacional marcado por incertidumbre económica y tensiones geopolíticas, según un análisis sectorial de la Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (ABA).
De acuerdo con el gremio, los bancos múltiples mantuvieron elevados indicadores de liquidez, una cartera de crédito de alta calidad, provisiones adecuadas y rentabilidad superior a sus pares en América Latina.
Crecimiento Moderado Pero Sostenible
Los activos del sistema crecieron a una tasa anual promedio de 9.8%, moderándose frente al 12.7% registrado en 2024, según la Dirección de Estudios Económicos de la ABA.
La cartera de crédito representó el 54% del activo total, con un crecimiento anual de 9.7%, orientado principalmente hacia actividades productivas y financiamiento hipotecario.
El gremio destacó una postura más cauta en segmentos de mayor riesgo, particularmente el consumo, en línea con una gestión prudente del riesgo crediticio.
Tasas De Interés Y Política Monetaria
La ABA indicó que tanto las tasas de interés como el crédito privado en moneda nacional comenzaron a responder a las medidas monetarias aplicadas en la segunda mitad de 2025.
Entre junio y diciembre, las tasas registraron una reducción de 150 puntos base, pasando de 14.8% a 13.3%.
Este ajuste contribuyó a mejorar las condiciones financieras y facilitar el dinamismo del crédito.
Captaciones Impulsadas Por La Confianza
Las captaciones del público crecieron 11.7% anual a diciembre de 2025, superando el ritmo de 10.5% observado en 2024.
El crecimiento fue impulsado principalmente por depósitos de ahorro y a plazo.
Según la ABA, este comportamiento refleja la confianza del público en la estabilidad del sistema y fortalece la base de fondeo para sostener el crédito.
Perspectivas Para 2026
El gremio proyecta un entorno externo más favorable durante 2026, con mejores condiciones financieras y recuperación gradual del crecimiento económico.
Una política monetaria más flexible podría generar mayor dinamismo crediticio y mantener el desempeño positivo del sector.
En conjunto, el sistema bancario dominicano consolida una posición de estabilidad estructural, con capacidad de adaptación ante escenarios globales adversos.
















