DIARIO FINANCIERO.- Con el petróleo disparando el costo de energía y reavivando temores inflacionarios, el debate vuelve a dividirse: ¿La Reserva Federal (Fed) puede recortar tasas en 2026 o el shock energético obligará a mantenerlas altas? Un análisis de Morgan Stanley, citado por Investing.com, sostiene que el escenario base sigue apuntando a recortes durante el año, siempre que la inflación subyacente continúe cediendo y las expectativas de largo plazo se mantengan controladas.
El enfoque no es menor para los mercados: cuando el petróleo empuja la inflación “headline”, el riesgo es que las empresas trasladen costos y la economía entre en una dinámica de precios y salarios más persistente. Morgan Stanley argumenta que, por ahora, ese “desanclaje” no se ve en el horizonte.
La Clave: Expectativas Ancladas Y Menor Traspaso A La Inflación Core
Según el reporte, el factor decisivo para los responsables de política monetaria no sería la inflación general impulsada por energía, sino si las expectativas de inflación a largo plazo permanecen ancladas. Morgan Stanley señala que esas expectativas se mantienen relativamente estables cerca de niveles prepandemia, lo que sugiere credibilidad de la Fed en su capacidad de control.
Además, el banco plantea un “pass-through” limitado del petróleo hacia la inflación “core” (que excluye alimentos y energía). En esa lectura, la Fed podría optar por mirar a través del pico energético si los indicadores subyacentes siguen mejorando.
Condiciones Financieras Ya Se Endurecieron (Sin Otra Subida De Tasas)
Otro punto relevante del análisis: las condiciones financieras habrían cambiado de forma significativa desde que escaló el conflicto en Medio Oriente. Entre un dólar más fuerte, petróleo más caro y mayores primas de riesgo en acciones, Morgan Stanley estima un endurecimiento equivalente a una subida de tasas cercana a 80 puntos base. En otras palabras, el mercado ya hizo parte del trabajo restrictivo.
Proyección: Dos Recortes Y Un Rango Más Bajo
El escenario base contempla que la flexibilización de política podría iniciar más tarde en 2026 y que los recortes llegarían en la segunda mitad del año. El banco proyecta dos recortes de 25 puntos base, llevando la tasa hacia un rango de 3.0%–3.25%.
Para tomadores de decisiones en República Dominicana, el ángulo es directo: si la Fed recorta, el canal financiero internacional puede aliviar presión sobre tasas locales, costo de financiamiento y flujos hacia mercados emergentes. Pero el mismo análisis advierte una condición crítica: si las expectativas de inflación de largo plazo repuntaran de forma sostenida, la Fed podría mantener tasas altas por más tiempo.
















