DIARIO FINANCIERO.- Una mayoría de los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Reserva Federal de Estados Unidos se mostró favorable a reducir las tasas de interés si la inflación se modera, según las minutas de su reunión de política monetaria de marzo, publicadas este miércoles. El documento abre la puerta a futuros recortes, pero con cautela: el alza del petróleo derivada del conflicto bélico con Irán introduce una variable de riesgo significativa que no estaba presente cuando los funcionarios se reunieron.
«Muchos participantes consideraron que, con el tiempo, probablemente resultaría apropiado reducir el rango objetivo para la tasa de fondos federales si la inflación descendiera en consonancia con sus expectativas», reza el documento. La Fed mantuvo las tasas en la horquilla del 3.5%-3.75%, vigente desde diciembre, durante su reunión del 17 y 18 de marzo.
Una Reunión Tomada Antes Del Impacto Del Petróleo
El contexto importa: el encuentro de marzo se celebró cuando el barril de crudo de Texas (WTI) rondaba entre US$60 y US$70, muy por debajo de los más de US$90 que alcanzó tras el inicio del conflicto entre Estados Unidos e Irán el 28 de febrero. Los datos de inflación sobre la mesa eran los de febrero, que mostraron un incremento interanual del 2.4%, aún sin incorporar el efecto del salto en los precios del crudo.
Esa brecha entre el escenario en que se tomaron las decisiones y la realidad actual es clave para interpretar las minutas: las condiciones han cambiado materialmente desde entonces, y los mercados deberán esperar a los próximos reportes de inflación para calibrar el verdadero margen de maniobra de la Fed.
Inflación “Más Persistente”: La Advertencia Que Matiza El Optimismo
Las actas también revelan que algunos miembros con derecho a voto plantearon incluir en la declaración final la posibilidad de ajustes al alza si la inflación se mantiene por encima de la meta del 2%. El hecho de que los precios hayan permanecido por encima de ese umbral en Estados Unidos desde principios de 2021, “sumado a los posibles efectos de los acontecimientos en Oriente Medio”, llevó a los participantes a subrayar que la inflación podría resultar “más persistente” de lo anticipado.
El mensaje neto de las minutas es, por tanto, de doble filo: hay voluntad de recortar si los datos lo permiten, pero también hay conciencia de que el shock energético provocado por la guerra en el Golfo Persíco puede retrasar ese escenario —o incluso revertirlo— dependiendo de cómo evolucionen los precios del petróleo en las próximas semanas, tras el cese al fuego pactado esta semana entre Washington y Teherán.














