República Dominicana.- El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) reportó este fin de semana un nuevo balance de muertes, accidentes e intoxicaciones vinculadas al asueto de Semana Santa, una temporada que cada año pone a prueba la capacidad de respuesta del Estado y la cultura de prevención en carreteras y balnearios.
Para la agenda pública, el dato es humano. Para la agenda económica, también: cada accidente grave implica costos directos e indirectos que van desde la presión sobre el sistema de salud hasta pérdidas de productividad, gastos familiares imprevistos y mayor demanda de servicios de seguridad y rescate. En otras palabras, el riesgo vial se transforma en un “impuesto” silencioso.
El costo que no se ve: salud, productividad y seguros
Cuando aumentan las emergencias, se tensionan tres frentes:
- Salud pública: ambulancias, hospitales, insumos y personal en turnos extendidos.
- Economía familiar: gastos médicos, ausencias laborales y endeudamiento para cubrir imprevistos.
- Sector asegurador: siniestralidad más alta que se traduce en ajustes de primas y mayor presión sobre el mercado.
El impacto agregado no se limita al día del accidente. Una lesión incapacitante, por ejemplo, puede reducir ingresos por meses y afectar la estabilidad financiera del hogar. A escala macro, los siniestros viales erosionan productividad y elevan costos operativos para empresas, en especial en logística y transporte.
Turismo y reputación: el ángulo que importa a los tomadores de decisiones
Semana Santa es también una prueba de imagen país. La seguridad vial y la gestión de emergencias forman parte de la experiencia del visitante. Un aumento sostenido de incidentes puede traducirse en percepciones negativas, especialmente en un país donde el turismo es un motor clave.
Para el sector privado, el enfoque preventivo no es solo responsabilidad pública. Empresas de transporte, cadenas hoteleras y comercios que operan con alto flujo deben reforzar protocolos, comunicación y medidas de seguridad, porque el costo reputacional también se contabiliza.
Qué debería cambiar
En el corto plazo, la prioridad es reducir exposición: controles, educación vial y cumplimiento. En el mediano plazo, la discusión pasa por infraestructura y fiscalización inteligente. La conclusión es dura pero útil: cada temporada que repite el patrón confirma que el país paga dos veces: primero en vidas, luego en dinero.

Asistencia Vial
El Fideicomiso RD Vial, encargado del recaudo de los peajes es quien también asiste a la COMIPOL en la entrega de equipos, ambulancia, camionetas para fortalecer la asistencia vial en las carreteras y en este año desplegaron el mayor operativo de su historia, sin embargo, este esfuerzo se ve limitado si la imprudencia y el alcohol se imponen en las diferentes autopistas, algo que la ciudadanía debería de mejorar.
















