Un Learjet 60 bimotor se desplomó este domingo sobre Greenacres, en el condado de Palm Beach, Florida, y mató a las nueve personas que llevaba a bordo, sin dejar sobrevivientes. El accidente ocurrió a las 12:50 p. m. hora del Este (1:50 p. m. en República Dominicana); el aparato partió de la ciudad de Austin con destino a las Bahamas y nunca llegó a su destino.
La catástrofe del Learjet en Palm Beach fue confirmada por el secretario de Transporte estadounidense, Sean Duffy, mediante un comunicado publicado en su cuenta de X. Duffy precisó que no hubo ningún sobreviviente entre pasajeros ni tripulantes, y que la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) junto con la Administración Federal de Aviación (FAA) asumieron de inmediato la investigación. Las identidades de las víctimas y el nombre del operador del vuelo no habían sido divulgados al cierre de esta nota.
Una caída casi vertical en poco más de un minuto
Según datos de la FAA recogidos por Revista Mercado, que cita a ABC News y AP, el avión registró una pérdida de altitud de 35,250 a 8,750 pies en poco más de un minuto, lo que equivale a una tasa de descenso aproximada de 350 pies por segundo. Videos que circularon en redes sociales muestran la aeronave descendiendo en posición casi vertical antes de golpear el suelo y generar una gran bola de fuego.
El impacto se produjo en las inmediaciones de Military Trail, en el tramo comprendido entre el bulevar Cresthaven y la avenida 10 Norte. De acuerdo con BocaNewsNow, el Learjet alcanzó una vivienda de tipo casa móvil y el fuego se propagó a por lo menos una estructura adicional. Palm Beach County Fire Rescue cerró esa arteria vial al tráfico y advirtió que el operativo de contención se extendería por varias horas. No se había reportado información oficial sobre posibles heridos en tierra.
La aeronave y su ruta hacia el Caribe
El jet accidentado era un Learjet 60 con 22 años de antigüedad, según ABC News. Se trata de un bimotor ejecutivo de fabricación canadiense, ampliamente utilizado en vuelos privados entre el sureste de Estados Unidos y el Caribe, cuya autonomía le permite cubrir rutas como la que conecta Texas con las islas de las Bahamas sin escalas.
La aeronave había despegado del aeropuerto internacional Austin-Bergstrom y tenía previsto aterrizar en el aeropuerto de North Eleuthera, en las Bahamas, conforme a lo informado por la FAA y citado por la agencia AP. La ruta atraviesa el corredor aéreo del Caribe insular, una de las franjas de mayor tráfico de aviación general y privada en la región.
Quién investiga y qué sigue
La NTSB, el organismo federal independiente de Estados Unidos que determina las causas de los accidentes de transporte, asumió la dirección de las pesquisas con el respaldo de un equipo técnico de la FAA desplazado a la zona, según confirmó Duffy. El procedimiento habitual de la NTSB contempla la publicación de un informe preliminar en las semanas posteriores al siniestro; sin embargo, la determinación de la causa definitiva suele requerir más de un año de análisis.
Ni la FAA ni la NTSB habían hecho declaraciones públicas sobre las posibles causas del accidente al momento del cierre de esta nota. Los próximos pasos incluyen la recuperación de la caja negra y el registrador de voz de la cabina, instrumentos clave para reconstruir los últimos momentos del vuelo y determinar si el fallo fue mecánico, humano o una combinación de ambos factores.












