El sector privado dominicano ve con optimismo la negociación arancelaria con Estados Unidos luego de que el gobierno de Abinader activara un equipo de diálogo para restablecer el acceso preferencial de las exportaciones nacionales al principal mercado del país.
El arancel de 12.5% que Washington impone actualmente a las exportaciones dominicanas presiona a sectores como zonas francas, agroindustria y manufactura, que dependen del acceso preferencial consagrado en el DR-CAFTA, el tratado de libre comercio vigente entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos. Un deterioro de esas condiciones encarece los productos dominicanos frente a sus competidores en el mercado estadounidense y puede afectar el empleo y las divisas que generan esas industrias.
Postura del Conep
Celso Juan Marranzini, presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), afirmó que los empresarios mantienen una actitud de espera constructiva mientras avanzan las conversaciones. «Hay que esperar a que avancen las negociaciones para restablecer las condiciones del DR-CAFTA», señaló Marranzini, según informó El Día.
Marranzini precisó que la intención de las autoridades es lograr que las exportaciones dominicanas accedan al mercado estadounidense en condiciones similares a las que disfrutan las exportaciones de EE.UU. hacia República Dominicana. En ese flujo bilateral, EE.UU. registra un superávit comercial, lo que, a juicio del empresario, refuerza el argumento dominicano en la mesa de negociación.
El presidente del Conep también indicó que el Gobierno mantiene una estrecha comunicación con los sectores exportadores más sensibles, entre ellos los arroceros, y que las medidas adoptadas para facilitar la entrada de arroz estadounidense al país forman parte de las señales de apertura que República Dominicana ha enviado a Washington, sin que ello implique, aclaró, que el mercado local se inunde de importaciones.
La vista de los exportadores
Karel J. Castillo A., presidente de la Asociación Dominicana de Exportadores (Adoexpo), reconoció que el gremio está «a la expectativa» de los resultados de las conversaciones y de si se logra reducir parte de la carga arancelaria. Castillo admitió, sin embargo, que Adoexpo no dispone de estadísticas precisas sobre el monto total de aranceles que pagan actualmente los exportadores dominicanos en EE.UU., lo que dificulta cuantificar el impacto exacto de las tarifas vigentes.
Canal diplomático activo
En el plano diplomático, el Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex) confirmó que República Dominicana y Estados Unidos mantienen abiertas las conversaciones sobre «la agenda arancelaria bilateral». La embajadora estadounidense en el país reveló, en una entrevista reciente, que Washington no ha cerrado la puerta a un nuevo entendimiento comercial con Santo Domingo.
El Gobierno ha conformado un equipo técnico que encabeza el diálogo con las autoridades norteamericanas. La evolución de esas conversaciones, así como la posición que adopte Washington en las próximas semanas, definirá si el sector exportador dominicano recupera las condiciones preferenciales del DR-CAFTA o si deberá operar bajo la nueva estructura de aranceles de manera prolongada.












