La minería creció 17.9% de forma interanual en septiembre de 2026, convirtiéndose en la segunda actividad productiva de mayor expansión ese mes dentro de la economía dominicana, que en el mismo período avanzó 5.6%, según cifras citadas por el ministro de Energía y Minas, Joel Santos.
El desempeño del sector tiene consecuencias directas sobre las cuentas externas del país: las exportaciones de oro en bruto, uno de los principales rubros generadores de divisas, sumaron US$2,392.5 millones entre enero y septiembre de 2026, lo que representa un incremento interanual de 49.8% y refuerza la posición del metal como el producto de exportación más valioso de la República Dominicana.
Mayor extracción y volúmenes de producción
Santos atribuyó el crecimiento del sector al aumento en los volúmenes de extracción de oro, plata y materiales utilizados en la construcción. Ese avance permitió que la minería acumulara una expansión de 5.2% en los primeros nueve meses del año, por encima del crecimiento acumulado de 4.6% registrado por la economía nacional en el mismo lapso.
«Esto demuestra que la minería sigue siendo uno de los pilares de nuestra economía», dijo el ministro, quien señaló que sus beneficios van más allá de la producción de minerales y se extienden a las exportaciones, la captación de ingresos fiscales y la generación de empleos.
Salarios y empleo por encima del promedio
En materia laboral, el sector registra un salario promedio mensual de RD$78,000, el doble de la media nacional estimada en RD$39,000, de acuerdo con datos de la Tesorería citados por Santos. El ministro destacó, además, que la industria minera genera oportunidades adicionales a través de la contratación de bienes y servicios locales, lo que favorece los encadenamientos productivos y amplía el impacto económico hacia las comunidades cercanas a las zonas de extracción.
Inversión extranjera y actualización regulatoria
En términos de captación de capital externo, el sector recibió US$420.6 millones de inversión extranjera directa al cierre del segundo trimestre de 2026, según los datos ofrecidos por el funcionario.
El Gobierno trabaja, en paralelo, en la actualización de la Ley Minera núm. 146-71, norma de más de cinco décadas de vigencia que el Ejecutivo busca modernizar para adecuarla a los desafíos actuales en materia ambiental, fiscal y social. Santos precisó que la reforma apunta a fortalecer la seguridad jurídica de los inversionistas y a establecer reglas acordes con las necesidades del país.
Los próximos indicadores que seguirá el mercado son el dato de crecimiento del sector para el cuarto trimestre de 2026, el ritmo de exportaciones de oro en el tramo final del año y el avance legislativo de la nueva ley minera, que determinará las condiciones bajo las cuales operará la industria en las próximas décadas.










